Un caso que estremece a todo el Eje Cafetero. Una niña de apenas dos años habría sido asesinada en el municipio de La Dorada, Caldas, y las autoridades ya capturaron a los presuntos responsables: su propia madre, de 25 años, y su padrastro, de 39. La menor ingresó con múltiples heridas de gravedad a un centro asistencial y, pese a los esfuerzos médicos, falleció la noche del pasado domingo 20 de septiembre.
Según reportó Noticias RCN, la pequeña fue atendida inicialmente en un centro de salud del barrio Las Ferias y luego remitida de urgencia al Hospital de Alta Complejidad del Magdalena Centro. Allí fue ingresada a cuidados intensivos, donde un equipo de especialistas intentó salvarle la vida sin éxito. La Seccional de Investigación Criminal (Sijín), junto a la Fiscalía, asumió el caso y avanza en la recolección de material probatorio para esclarecer lo ocurrido.
Y aunque el hecho ocurrió en Caldas, golpea de cerca a los quindianos: hablamos de un departamento vecino, hermano del Eje Cafetero, donde una tragedia así nos recuerda una verdad incómoda. La mayoría de los casos de maltrato infantil ocurren dentro del propio hogar, de la mano de quienes deberían proteger. Por eso ninguna comunidad —tampoco la nuestra— está exenta, y el silencio de los vecinos muchas veces termina siendo cómplice del horror.
Frente a la tragedia, el alcalde de La Dorada, Fredy Saldaña, lamentó el fallecimiento y aseguró que se activaron todos los protocolos institucionales, con acompañamiento de la Comisaría de Familia, la Secretaría de Gobierno y el ICBF. “Exigimos a las autoridades contundencia con los responsables; nuestra prioridad son los niños y las niñas”, reclamó el mandatario, mientras la comunidad pide justicia por la menor.
Este caso deja una lección dolorosa pero vital: proteger a la infancia es tarea de todos. Si usted sospecha que un niño o niña está siendo maltratado, no lo deje pasar. Puede reportarlo a la línea 141 del ICBF, a la línea de emergencias 123 o acudir a la Comisaría de Familia más cercana. Una llamada a tiempo puede salvar una vida que aún no sabe pedir ayuda.






