Una nueva tragedia enluta al país. Dos hermanas identificadas como Karen y Tatiana Guillín, de apenas 18 y 20 años de edad, fueron cruelmente asesinadas en zona rural del municipio de El Tarra, en la convulsionada región del Catatumbo, Norte de Santander.
Los hechos ocurrieron el pasado sábado, cuando las jóvenes viajaban en autobús acompañadas de sus hijos de uno y tres años, respectivamente. Según versiones recogidas en el lugar, hombres armados —presuntos integrantes del Eln— interceptaron el vehículo, obligaron a las víctimas a descender y las ejecutaron a tiros en plena vía pública.
Horas después, los cuerpos sin vida de las hermanas y el de un hombre identificado como Yorbey fueron encontrados en el sector conocido como Campo Tres, en jurisdicción de Tibú. Un cuarto hombre, llamado Ender, resultó herido y permanece en poder del grupo armado.
A través de un video que se conoció este domingo, el Frente de Guerra Nororiental del ELN (FGNO) asumió la autoría del crimen. En la grabación, el vocero conocido como ‘Camilo Vive’, —de quien se había dicho recientemente que había muerto en un operativo de las autoridades—, apareció reivindicando la acción armada.
La situación de los pequeños, Liam y Thalía, generó aún más angustia. De acuerdo con el mismo comunicado del ELN, los menores de uno y tres años fueron entregados al presidente de la Junta de Acción Comunal de Caño Victoria, luego de los hechos.
El crimen ha causado profunda consternación en todo el país, no solo por su brutalidad, sino porque Karen y Tatiana no tenían antecedentes judiciales ni vínculos con organizaciones criminales. De hecho, eran conocidas en redes sociales por los videos que compartían en TikTok, lo que hace aún más incomprensible la sevicia con la que fueron asesinadas.
La región del Catatumbo, una de las más golpeadas históricamente por el conflicto armado, sigue siendo escenario de violencia sin tregua. En redes sociales, las voces de dolor y rechazo no se han hecho esperar. “Duele ponerle nombre y rostro a la tragedia. Duele imaginar el futuro de esos niños marcados por una violencia que nunca debió alcanzarlos”, expresó un ciudadano, reflejando el sentimiento de impotencia que embarga a muchos.
Mientras tanto, las autoridades avanzan en las investigaciones para esclarecer completamente las circunstancias de este atroz hecho, mientras el temor vuelve a apoderarse de una población que ya carga con décadas de guerra y olvido.







