En medio de la actual transición climática que vive el Quindío, el sector ganadero experimenta un alivio parcial en sus operaciones logísticas, pero también empieza a prepararse para los impactos de la temporada seca que se avecina.
Así lo explicó Jorge Ómar Tejada, director del Comité Departamental de Ganaderos del Quindío, quien detalló que la disminución de lluvias ha traído un respiro luego de meses de precipitaciones intensas que complicaron la movilidad y el transporte de insumos y productos en fincas y granjas:
“Estamos pasando por una temporada de verano, digamos que nos beneficia un poco porque veníamos en una temporada de lluvias intensas. Lo que más nos impacta la temporada de lluvias a nosotros es el tema de vías, nosotros tenemos que acarrear en todas nuestras granjas insumos y también la salida de productos”, indicó.
Sin embargo, Tejada advirtió que a medida que se prolongan las semanas de calor, podrían surgir dificultades para los productores, especialmente por el impacto del estrés calórico en los animales, que afecta directamente la producción de leche y carne.
“Cuando ya se comienzan a extender las semanas, las temperaturas comienzan a subir, podemos comenzar a tener algunos impactos en temas de estrés calórico de los animales, eso se expresa en una reducción de la producción, cuando los animales ya van teniendo algunas experiencias de estrés por efectos térmicos”, precisó.
El dirigente gremial también alertó sobre la relación entre el verano y la disponibilidad de forraje para el ganado. Según explicó, la disminución de lluvias obliga a suspender o modificar prácticas agronómicas importantes como la fertilización, especialmente en fincas de lechería especializada:
“Puede haber también una suspensión o una disminución de unas prácticas agronómicas que están orientadas al tema de la fertilización. Cuando hay unos veranos fuertes, generalmente las prácticas de fertilización en lechería especializada, que son quienes más la requieren, son disminuidas o son suspendidas, o la estrategia tiene que cambiar un poco. Entonces puede haber un impacto en una disminución de la oferta forrajera”, agregó.







