La Corporación Autónoma Regional del Quindío (CRQ) confirmó que el ave rapaz observada recientemente en el Valle de Cocora, en Salento, corresponde a un Águila Real de Montaña (Spizaetus isidori) y no a un águila arpía, como inicialmente circuló en redes sociales.
Esta especie, una de las rapaces más grandes de Colombia, habita los bosques altoandinos y está catalogada como En Peligro de extinción, con una población estimada en el país de entre 160 y 320 parejas reproductivas. Su principal amenaza proviene de la deforestación, la cacería ilegal y la expansión de cultivos ilícitos, factores que la ponen muy cerca de ingresar a la categoría En Peligro Crítico
“El Águila Real de Montaña, en su etapa juvenil, presenta un plumaje grisáceo, mientras que los adultos tienen el pecho rojizo, la espalda negra y una cresta prominente, característica que pudo generar la confusión con el águila arpía”, explicó Yemay Toro López, biólogo y contratista de la CRQ.
Este no es el primer registro de la especie en el Quindío, pues en años anteriores se han reportado avistamientos en municipios cordilleranos. Por ello, el CRQ continúa avanzando estrategias de conservación de bosques altoandinos, ecosistemas que sirven de refugio no solo para el Águila Real de Montaña, sino también para diversas especies asociadas.
La autoridad ambiental hizo un llamado a la ciudadanía a reportar cualquier nuevo avistamiento directamente a la entidad, con el fin de fortalecer las acciones de monitoreo y garantizar la protección de esta especie sombrilla, considerada un indicador clave del equilibrio ecológico en la región.







