La movilidad sostenible continúa ganando espacio en Colombia. Un reciente informe reveló que el número de personas que utilizan patinetas y bicicletas eléctricas como medio de transporte registró un incremento del 204 % durante 2026, una cifra que refleja la creciente preferencia por opciones de desplazamiento más prácticas, económicas y amigables con el medio ambiente.
El auge de estos vehículos responde a diversos factores, entre ellos la congestión vehicular en las principales ciudades, el ahorro en costos de transporte y una mayor conciencia ciudadana sobre la importancia de reducir las emisiones contaminantes. Esta tendencia ha impulsado una transformación en los hábitos de movilidad de miles de colombianos que buscan alternativas eficientes para sus recorridos diarios.
De acuerdo con los datos conocidos, las ventas de patinetas eléctricas han mostrado un crecimiento constante en los últimos años, superando las 30.000 unidades comercializadas en el país. Este comportamiento evidencia la consolidación de la micromovilidad como una opción cada vez más relevante dentro del sistema de transporte urbano.
El fenómeno también sigue una tendencia global. Proyecciones internacionales estiman que el mercado de scooters eléctricos experimentará una expansión significativa durante la próxima década, impulsado por el crecimiento de las ciudades, el avance de las tecnologías limpias y la necesidad de soluciones de transporte más sostenibles.
Ante este panorama, Colombia avanza en la construcción de una regulación específica para los vehículos de micromovilidad. El Ministerio de Transporte trabaja en la implementación de normas que permitan ordenar su circulación, fortalecer la seguridad vial y garantizar una convivencia adecuada entre peatones, ciclistas y demás actores de las vías. Entre las propuestas se contemplan límites de velocidad, requisitos de seguridad y lineamientos para su uso responsable en el espacio público.








