El Ejército Nacional llevó a cabo en menos de 12 horas una operación en el Cañón del Micay, en el departamento del Cauca, en la que neutralizó más de 100 kilogramos de explosivos improvisados distribuidos en varios puntos de la zona.
La primera intervención se registró en la vereda Piagua, municipio de El Tambo, donde hallaron un cilindro bomba enterrado en una vía terciaria. Según las fuerzas militares, el artefacto llevaba aproximadamente dos semanas instalado y su detonación controlada habría alcanzado un radio de acción de 100 metros, poniendo en riesgo a más de 1.300 habitantes de la zona.
Posteriormente, en la vereda La Ceiba, corregimiento de El Plateado, se encontró otro cilindro que contenía tres minas antipersonal ocultas entre cultivos ilícitos. Este material representaba una amenaza constante para las comunidades y el personal de la región.
La operación estuvo a cargo de la Brigada Contra el Narcotráfico N.º 3 y la Fuerza de Despliegue Rápido N.º 4, unidades adscritas a la Tercera División del Ejército, con el apoyo de los equipos de explosivos y desminado (EXDE). Las autoridades atribuyen la instalación de estos artefactos a la estructura Carlos Patiño, disidencia de las FARC que actúa en el sur del Cauca.

“El Ejército Nacional rechaza categóricamente el uso de métodos violentos que atentan contra la población civil y la Fuerza Pública”, afirmó el coronel Fabián Andrés Martín García, comandante de la Brigada Contra el Narcotráfico N.º 3. El oficial destacó que, sólo en abril, se han neutralizado cerca de una tonelada de explosivos en la región y exhortó a la comunidad a denunciar cualquier actividad sospechosa para seguir protegiendo la seguridad en el Cauca.







