Los efectos del fenómeno de El Niño, intensificados por el cambio climático, no solo representan un riesgo para el abastecimiento de agua y la agricultura, sino también para la biodiversidad del Quindío. Expertos alertan que las altas temperaturas y la disminución de las lluvias podrían reducir la producción de frutos en especies forestales, afectando la alimentación de aves residentes y migratorias que habitan o transitan por el departamento.
De acuerdo con especialistas, árboles como los yarumos y los cauchos cumplen una función esencial dentro de los ecosistemas al producir frutos durante gran parte del año, convirtiéndose en una de las principales fuentes de alimento para numerosas especies de aves. Sin embargo, durante episodios climáticos extremos, como un Súper Niño, esa producción disminuye de manera considerable.
El biólogo y ornitólogo quindiano Sergio Murcia explicó que, aunque existe la percepción de que los ecosistemas del departamento siempre ofrecen alimento suficiente para la fauna silvestre, esa capacidad se reduce cuando se presentan fenómenos climáticos de gran intensidad.
“Las plantas disminuyen su producción de frutos y esto obliga a las aves a modificar sus hábitos alimenticios, recurriendo incluso a consumir partes blandas de las plantas. Esa plasticidad alimenticia existe, pero tiene un límite”, señaló el especialista.
Murcia advirtió que esta situación podría afectar tanto a las aves que habitan permanentemente en el Quindío como a las especies migratorias que cada año llegan al departamento para descansar y recuperar energía durante sus desplazamientos. Incluso, recordó que investigaciones científicas han documentado casos de aves con déficit calórico debido a la escasez de alimento provocada por eventos climáticos extremos.
A este escenario se suma otro factor que incrementa la vulnerabilidad de la fauna: la pérdida y transformación de los ecosistemas por causa de la deforestación, especialmente en las zonas bajas del departamento.
Según el experto, la conservación de los bosques resulta determinante para que las aves encuentren alimento y refugio suficientes durante temporadas de condiciones climáticas adversas.
“En la medida en que conservemos ecosistemas saludables, las aves tendrán mayores posibilidades de sobrellevar eventos extremos como el Súper Niño. La restauración de áreas degradadas y la protección de los bosques fortalecen la resiliencia de la biodiversidad frente al cambio climático”, afirmó.
Frente a este panorama, la Corporación Autónoma Regional del Quindío (CRQ) reiteró el llamado a la comunidad para proteger los bosques, evitar la deforestación y conservar las especies vegetales nativas que sirven de alimento y refugio para la fauna silvestre.
La autoridad ambiental insistió en que la conservación de los ecosistemas será una herramienta fundamental para mitigar los efectos del cambio climático y garantizar la supervivencia de las aves y demás especies que dependen del equilibrio natural del departamento.








