La incertidumbre se ha convertido en rutina para una familia que no pierde la esperanza de volver a abrazar a uno de los suyos. Diez meses han pasado desde que Carlos Antonio Ríos Arias salió de su casa y no regresó. Cada día sin respuestas ha sido una batalla contra el silencio y la desesperanza.
Sus seres queridos, aferrados a la fe, repiten el mismo mensaje: “Estamos destrozados; el no saber de él es una angustia latente día y noche”. Las horas se han convertido en meses, y el rastro de Carlos parece haberse desvanecido sin dejar explicación.
El hombre, de 35 años, trabajaba en el comercio y fue visto por última vez el 14 de diciembre de 2024, cuando salió de su vivienda en el conjunto Parques de Bolívar, en la ciudad de Armenia, a bordo de una moto XTZ 150 de placas KSR33F. Desde entonces, no ha tenido contacto con su familia ni con sus allegados.
De acuerdo con los registros de las cámaras de seguridad del conjunto, vestía camiseta beige, jeans negros y tenis negros con suela blanca. Desde esa noche, su paradero sigue siendo un misterio que consume a quienes lo esperan.
La familia ha ofrecido una recompensa de hasta 10 millones de pesos por información que permita dar con su ubicación y ha pedido a la comunidad que, si alguien lo ha visto o tiene datos que puedan ayudar, se comunique al número 301 862 3147.
A pesar del paso del tiempo, el clamor continúa: encontrar a Carlos Antonio Ríos Arias y poner fin a la angustia de una familia que se niega a rendirse.







