
De acuerdo con el presidente del Senado, “no dejar que el gobierno estuviera en la conciliación fue un error” aunque, aclaró, el Ejecutivo también es responsable de que se colara un “orangután” en la Reforma a la Justicia.
“Cuando yo estoy dirigiendo la plenaria no leo leyes”, aseguró el presidente del Congreso, al explicar que él escuchó cuando el entonces ministro de Justicia, Juan Carlos Esguerra, felicitó a los congresistas.
“El acto de conciliación no lo firmé”, insistió, al considerar que fue el Estado el que “hizo agua” frente a esta conciliación de Reforma a la Justicia, que implicó la apertura de la investigación del alto tribunal.
Ahora bien, frente a la iniciativa que corre para revocar el Congreso de la República, el senador dijo que el país requiere una “gran reforma constitucional” y, frente al escándalo de la hundida Reforma a la Justicia, será la Corte Suprema o la Procuraduría quienes definan la suerte de las pesquisas.
Sus proyectos de ley
El presidente del Congreso dijo que sus proyectos fueron muy buenos, a pesar de la cuestionada inmunidad parlamentaria y de su negativa a que los conductores borrachos, que siguen causando trageidas en el país, vayan a prisión.
Sobre el primer tema, dijo que si bien es cierto él fue ponente, en la iniciativa excluyó rebajas cuando se tratara de delitos de lesa humanidad, paramilitarismo, violadores. Según dijo, detrás de su iniciativa estaba la Iglesia Católica. A su juicio, lo que pretendía era un “equilibrio de poderes”.
Respecto al segundo punto, Corzo negó que él no fuera partidario de enviar a prisión a los borrachos, a pesar de que bajo su presidencia del Senado un proyecto de ley en ese sentido se hundió.






