El presidente de la Asociación Colombiana de Patología Dual, Carlos Arturo Cassiani Miranda y quien estuvo presente en el I Congreso de Salud Mental y Adicciones durante la semana pasada, expuso los peligros en los que están expuestos las parejas homosexuales con una tendencia sexual que está llevando a involucrar sustancias psicoactivas como la metanfetamina y la mefedrona al coito.
El médico psiquiatra explicó que las personas usan las drogas para incrementar su relación sexual y recibir otro tipo de estímulos como mayor sensibilidad, desinhibición y duración. Además, facilita una dilatación en el esfínter anal que permite la practica sexual en especial entre caballeros.
“Esto está asociado a conductas de alto riesgo que es la de tener múltiples parejas sexuales sin utilizar condón, eso incremental las infecciones de trasmisión sexual, además de utilizar las drogas solo para el sexo, también se puede convertir en un hábito para otras actividades como laborales o académicas, y termina pasando del uso ocasional de drogas al uso habitual con todos los cambios neurobiológicos que conlleva a una persona a desarrollar un trastorno adictivo”, agregó Cassiani.
En Europa la práctica de esta actividad denominada también “Chemsex” (Chemical Sex – Sexo Químico) es de alta tendencia principalmente en países como España y Gran Bretaña, en donde según un artículo del diario La Vanguardia, jóvenes homosexuales se citan por Grinder para tener relaciones sexuales durante más de 24 horas en grupos.
Las drogas más usadas son mefedrona, GHB (hidroxibutirato), GBL (butirolactona) y cristal metanfetamina. Sin embargo, no se descarta que se haya incluido otras sustancias químicas y aunque estos resultados apunten hacia el continente europeo, el especialista en salud mental cree que en Latinoamérica también existe esta práctica, sobre todo con estimulantes como los poppers, el alcohol y cocaína, en donde Colombia es uno de los principales productores.






