La salud mental continúa representando uno de los mayores retos para el sistema de salud en Colombia. El aumento de los intentos de suicidio y de los casos consumados, sumado a factores sociales como los conflictos familiares, las dificultades económicas y los problemas en las relaciones personales, mantiene en alerta a las autoridades sanitarias. El Quindío refleja esta tendencia y registra un incremento en los reportes durante el primer semestre de 2026.
De acuerdo con el sistema de vigilancia epidemiológica, entre enero y junio fueron notificados 253 intentos de suicidio en el departamento, cifra superior a la registrada en el mismo periodo del año anterior y que mantiene este evento entre las principales prioridades de salud pública.
Jovanny Cortés Martín, epidemiólogo de campo de la Secretaría de Salud del Quindío, explicó a Quindío Noticias, que el fenómeno responde a una problemática que viene creciendo a nivel mundial y que el departamento no ha sido ajeno a ese comportamiento.
Los datos muestran que las mujeres concentran el 61 % de los casos reportados y que más de la mitad de las personas que intentaron quitarse la vida tienen entre 15 y 29 años, lo que evidencia una mayor afectación en la población joven.
La mayoría de los casos se presenta en las cabeceras municipales. Aunque Armenia registra el mayor número de notificaciones por su tamaño poblacional, el análisis por tasa de incidencia ubica a Montenegro, Calarcá, La Tebaida y Filandia como los municipios con mayor riesgo.
Según la Secretaría de Salud, los factores que con mayor frecuencia están relacionados con los intentos de suicidio son los problemas familiares, los conflictos de pareja, las dificultades económicas y, en menor medida, las situaciones de maltrato.
Uno de los hallazgos que más preocupa a las autoridades es que el 39 % de las personas que intentaron suicidarse durante el primer semestre ya había tenido al menos un intento previo, condición que incrementa el riesgo de que posteriormente ocurra un suicidio consumado.
Frente a este panorama, Cortés Martín hizo un llamado a fortalecer las redes de apoyo y a reconocer oportunamente las señales de alarma.
“La salud mental es responsabilidad de todos. Escuchar, acompañar y buscar ayuda a tiempo puede salvar vidas. La invitación es para las familias, las comunidades educativas, los medios de comunicación y la ciudadanía a activar oportunamente las rutas de atención cuando una persona necesite apoyo”, manifestó el epidemiólogo.
Las autoridades insistieron en que la prevención requiere del compromiso conjunto de las instituciones y de la comunidad, promoviendo entornos protectores que permitan identificar de manera temprana los factores de riesgo y facilitar el acceso a atención profesional.








