El Quindío continúa figurando entre los departamentos con mayores indicadores de consumo de sustancias psicoactivas en Colombia, una situación que hoy genera especial alarma por el incremento del consumo problemático en niños, niñas y adolescentes, particularmente de bazuco, una droga que anteriormente no se identificaba como sustancia de inicio en esta población.
Así lo advirtió Mónica Medina, referente del programa de sustancias psicoactivas de la Secretaría de Salud Departamental del Quindío, quien en diálogo con Quindío Noticias aseguró que las cifras siguen ubicando al departamento en los primeros lugares a nivel nacional. “Para nadie es un secreto que el Quindío durante años ha ocupado las primeras cifras en tema de sustancias psicoactivas”, afirmó.
De acuerdo con Mónica, el más reciente estudio nacional de escolares reveló un panorama especialmente preocupante. “Lo grave hoy en día es que efectivamente el último estudio nacional de escolares nos arroja consumo problemático en niños, niñas, adolescentes y jóvenes, sobre todo en temas de bazuco, que era una droga que antes no se veía como una droga en menores de edad y menos como la droga de inicio”, explicó.
Medina señaló que el departamento no solo lidera las cifras de consumo de bazuco, sino que también continúa en los primeros lugares en el uso de medicamentos sin prescripción médica y en consumos elevados de sustancias como cocaína y marihuana.
Transformación en los patrones de consumo
Aunque el consumo de cigarrillo tradicional ha registrado una disminución, el referente del programa aclaró que esta reducción no representa un abandono real del hábito. “Ha bajado el consumo de cigarrillos, pero no porque efectivamente se haya dejado de consumir, sino que se ha transformado hacia un alza en el consumo de cigarrillos electrónicos”, indicó.
Esta situación, según la funcionaria, representa una nueva preocupación para las autoridades sanitarias. “Es una transformación de los consumos, pero no se han dejado realmente”, puntualizó.
Edad de inicio cada vez más temprana
Uno de los aspectos que más inquieta a la Secretaría de Salud es la disminución progresiva en la edad de inicio del consumo de sustancias psicoactivas. Medina explicó que los estudios nacionales identifican como población de alto riesgo a los adolescentes que comienzan a consumir desde edades muy tempranas.
“Encontramos jóvenes que empiezan a consumir desde los 14 años aproximadamente, siendo una población en gran riesgo de tener un consumo problemático en su vida adulta”, señaló. Además, indicó que los consumos más elevados se presentan en jóvenes entre los 18 y 21 años, aunque reiteró que “la preocupación grande es que cada vez la edad de inicio de consumo es mucho más baja”.
Municipios con mayores alertas
Si bien Armenia concentra la mayor densidad poblacional y, por ende, los mayores niveles de consumo, la Secretaría de Salud ha identificado otros municipios con riesgos elevados a través de alertas tempranas.
“Tenemos riesgos grandes, por ejemplo, en Montenegro, La Tebaida y Calarcá. Claro que sí Armenia, que es nuestra ciudad capital, donde los consumos tanto en población menor de edad como mayor son aún más elevados, y también el tema de habitante de calle, que en la ciudad está demasiado alto”, explicó Medina.
Diferencias por género
En relación con el comportamiento por sexo, el referente indicó que el consumo general de sustancias psicoactivas continúa siendo mayor en hombres, aunque se ha evidenciado un aumento en el consumo de alcohol en mujeres.
“Estamos viendo un alza en consumo de alcohol más en mujeres. El género no influye mucho en ese sentido, pero sí se ve un poco más en hombres que en mujeres”, señaló.
Acciones institucionales y políticas públicas
Frente a este panorama, la administración departamental avanza en la adopción de nuevas herramientas de política pública para enfrentar el problema. Según Medina, durante la presente vigencia se trabaja en la implementación de la Política Nacional de Drogas, la cual introduce un enfoque más participativo e incluyente.
“Es una política más participativa, con inclusión de la sociedad civil, reconocimiento de derechos de las personas que consumen y un enfoque en reducción de riesgos y daños, que es algo de lo que se habla poco pero que es totalmente necesario”, explicó.
Asimismo, el departamento avanza en la adopción de la nueva Política de Reducción de Riesgos y Daños del Ministerio de Salud, conocida como la Resolución 2100, que establece lineamientos para fortalecer las estrategias de prevención, promoción, atención y mitigación de impactos asociados al consumo de drogas.
“Estas políticas traen planes de acción y lo que hemos tratado de hacer este año es articular a todas las instituciones que tienen que ver con el tema de drogas para trabajar en conjunto y lograr impactar positivamente esta problemática”, indicó la funcionaria.
Entre los resultados positivos, Medina destacó el fortalecimiento de las zonas de orientación escolar, desarrolladas. “Han dado unos resultados muy positivos en temas de factores de riesgo y factores protectores en población escolar”, concluyó.







