Avon Products, la compañía matriz de la icónica marca de cosméticos, se ha declarado en quiebra en Estados Unidos. Esta decisión, anunciada el lunes en Delaware, busca abordar su creciente deuda y las responsabilidades legales derivadas de cientos de demandas que alegan que sus productos a base de talco estaban contaminados con sustancias cancerígenas.
La empresa, que dejó de vender productos en EE. UU. en 2016 tras vender su negocio en Norteamérica a Cerberus Capital, continúa operando fuera del país, aunque ahora se enfrenta a serios desafíos financieros. Según los documentos presentados ante el Tribunal de Quiebras del Distrito de Delaware, Avon Products ha enfrentado más de 386 demandas individuales relacionadas con el talco, acumulando costos de defensa y pagos de acuerdos que superan los 225 millones de dólares.
Su director de reestructuración, Philip Gund, indicó que la empresa no tiene suficiente liquidez para continuar litigando o resolviendo estos casos, y advirtió que el número de demandas podría seguir aumentando.
A pesar de esta situación, Avon aseguró que sus operaciones fuera de EE. UU. no se verán afectadas por los procedimientos de quiebra y continuarán como de costumbre en los mercados internacionales.
Además, la compañía brasileña Natura & Co, que adquirió Avon en 2020 y es su mayor acreedor, ha expresado su apoyo, comprometiéndose a financiar con 43 millones de dólares para mantener las operaciones durante el proceso de reestructuración. Natura también ha propuesto adquirir las participaciones accionarias de Avon en sus operaciones fuera de EE. UU. por 125 millones de dólares, en una subasta supervisada por el tribunal.
John Dubel, presidente de Avon Products, afirmó que la acción de declararse en quiebra y la venta propuesta de las operaciones internacionales maximizarán el valor de los activos de la compañía y permitirán abordar sus obligaciones de manera ordenada. Por su parte, Kristof Neirynck, consejero delegado de Avon, reiteró el compromiso de la empresa con su estrategia de modernización y crecimiento en los mercados internacionales, destacando que la marca sigue enfocada en avanzar a pesar de los desafíos legales en Estados Unidos.
Esta decisión coloca a Avon Products junto a otras grandes empresas, como Johnson & Johnson, que también han recurrido a la quiebra en un intento por enfrentar las demandas relacionadas con productos de talco.







