
El vicepresidente Angelino Garzón con su particular estilo disfrutó de varios parajes del Quindío. Con esa sencillez que le caracteriza caminó por las calles de Filandia (fotos) y compartió con muchos de los residentes y turistas que le saludaron.
Su paso; lento, pausado, con el esfuerzo que realiza luego de superar sus dolencias, pero con la tranquilidad propia de la gente buena; Dos tres pasos, descansaba, observaba a su alrededor para responder los saludos de los curiosos. Retomaba el camino, rodeado por una fuerte escolta que no perdía detalle, pero que tampoco fue obstáculo para que el popular líder se acercara al pueblo y tomarse con uno que otro seguidor suyo una fotografía.
En su rostro, satisfacción, alegría al sentir los mensajes de la gente y su sonrisa cubriendo solo medio rostro pero con la expresión plena que le lograba invadir toda su cara a pesar de esa parálisis facial que es evidente, pero que no es obstáculo para seguir expresando el sentimiento de un hombre que sin duda alguna, trasciende ya en la historia política de este país.
Algo particular para destacar es la imagen que él tiene, pero totalmente aparte del Presidente Santos, incluso, muchos de los ciudadanos que se le acercaron a saludarlo, siempre hicieron énfasis en su buena labor, mas no en la del Presidente Santos.
“Usted es el hombre que sabe interpretar al pueblo”. “Que viva Angelino el vocero de la gente popular”. “Usted es lo mejor de este mal gobierno”. “Usted es un señor vicepresidente” fueron algunas de las frases espontáneas que recibió Garzón en su paso por Filandia.
Disfrutó de un buen café ahí cerca al sitio que se inmortalizó por los encuentros entre Sebastián y Gaviota, él con su inseparable Monserrat, la recolectora de sus sueños, el gran apoyo en toda su carrera.
Juan Diego Lozano






