Los agentes de tránsito de Calarcá asumieron una nueva función dentro de sus labores de policía judicial: realizar inspecciones técnicas a cadáveres en el lugar de los hechos, luego de completar un proceso de capacitación, trabajo de campo y actualización de sus esquemas de vacunación.
La medida fue implementada por la Subsecretaría de Movilidad y Seguridad Vial de Calarcá, en coordinación con la Fiscalía General de la Nación, a partir de varias mesas técnicas en las que se estableció que los agentes cuentan con funciones de policía judicial y están facultados para desarrollar este tipo de procedimientos.
Según explicó Angélica María Ocampo Cruz, subsecretaria de Movilidad y Seguridad Vial, las inspecciones comenzaron el mes pasado y los funcionarios fueron preparados en aspectos como fijación de la escena, actos urgentes, recolección de elementos materiales probatorios e inspección técnica a cadáver, entre otros protocolos.
“Se determinó que ellos cuentan con funciones de policía judicial y que se encuentran facultados para realizar estas inspecciones”, explicó Ocampo.
Ya han atendido dos casos
Como parte de la implementación de esta función, la Subsecretaría informó que desde el 1 de agosto hasta la fecha los agentes de tránsito de Calarcá han realizado dos inspecciones técnicas a cadáveres.
La preparación incluyó no solamente la formación teórica y técnica, sino también trabajo de campo y la actualización de los esquemas de vacunación requeridos para que los funcionarios puedan desarrollar estas labores bajo condiciones adecuadas de seguridad.
Esta nueva competencia permite fortalecer la respuesta institucional en los lugares donde se presentan hechos que requieren procedimientos de policía judicial, particularmente aquellos relacionados con siniestros viales.
Variante, el principal punto crítico de accidentalidad
En materia de seguridad vial, Ocampo señaló que la accidentalidad ha disminuido en el casco urbano de Calarcá, aunque persiste una zona considerada especialmente crítica: la variante, específicamente en inmediaciones de la carrera 18 con calle 34.
La funcionaria explicó que este tramo se encuentra concesionado a Autopistas del Café, por lo que el municipio viene adelantando conversaciones para buscar alternativas de intervención. Entre las posibilidades se analiza un cambio de sentido en la vía, con el propósito de reducir los siniestros.
De acuerdo con la subsecretaria, en este sector se presentan accidentes que involucran diferentes tipos de vehículos, aunque los motociclistas y los conductores de vehículos de carga se encuentran entre los actores más afectados.
Ocampo atribuyó parte de la problemática al incumplimiento de las normas de tránsito, especialmente por exceso de velocidad y cruces prohibidos. Señaló que, tras una revisión realizada junto con una ingeniera vial y en un trabajo interadministrativo con el IDTQ, se estableció que el corredor cuenta con señalización, pero persisten conductas de riesgo por parte de algunos conductores.
Cámara de fotodetección entraría en operación
Otro de los mecanismos que busca contribuir a reducir los accidentes es una cámara de fotodetección instalada por Invías en el kilómetro 6+200, aproximadamente, dentro de la jurisdicción de Calarcá.
Según Ocampo, el dispositivo está instalado desde 2019 y desde entonces se han adelantado diferentes trámites ante la Agencia Nacional de Seguridad Vial y el Ministerio de Transporte para ponerlo en funcionamiento.
La funcionaria indicó que actualmente se desarrollan reuniones técnicas para definir las condiciones de operación y manifestó que la expectativa es que la cámara pueda comenzar a funcionar el próximo año.
Para la Subsecretaría, la medida resulta necesaria debido al volumen de tráfico que circula por este corredor, especialmente de vehículos de carga, y porque, según la funcionaria, la presencia del dispositivo ya ha generado cambios en el comportamiento de algunos conductores.
“Consideramos que sí es necesaria para cuidar la vida”, afirmó Ocampo.






