A un mes del terremoto del pasado 10 de agosto, el departamento del Quindío registra un saldo de 74.298 personas damnificadas, 3.078 viviendas destruidas y 18.294 inmuebles residenciales averiados, según el Reporte N.° 46 de la UDEGERD. Tras consolidar las bases de datos del Registro Único de Damnificados (RUD), la administración departamental concluye la fase de evaluación inicial y da paso a la ejecución de los planes de recuperación y reconstrucción.
La magnitud de la emergencia requirió una respuesta inmediata desde las primeras horas posteriores al movimiento telúrico. Por directriz del gobernador Juan Miguel Galvis Bedoya, la administración instaló el Puesto de Mando Unificado (PMU) y coordinó acciones operativas con los 12 municipios, organismos de socorro, Fuerza Pública, entidades técnicas y el Gobierno Nacional.
El trabajo de campo desplegado durante estas cuatro semanas incluyó la evaluación de infraestructura, la intervención de maquinaria pesada para habilitar vías y remover escombros, así como la distribución de donaciones. Gracias a la habilitación de centros de acopio, el departamento gestionó y entregó más de 500 toneladas de ayuda humanitaria a los sectores golpeados por el sismo.
De forma paralela a la asistencia de emergencia, las autoridades priorizaron la continuidad de los servicios básicos, la atención psicosocial y el sistema educativo. Para garantizar el retorno a clases en las zonas con daños estructurales, se instalaron 126 carpas como solución provisional en los establecimientos educativos que resultaron comprometidos.
La dimensión exacta del impacto fue precisada por la Unidad Departamental de Gestión del Riesgo de Desastres (UDEGERD) y los Consejos Municipales de Gestión del Riesgo. El Reporte N.° 46, emitido con corte al 3 de septiembre a las 5:30 p. m., confirmó la cifra de 301 personas lesionadas y tres víctimas mortales a causa del fenómeno natural.
En materia de infraestructura habitacional y pública, el balance oficial detalla 13.221 viviendas urbanas averiadas y 5.073 rurales en la misma condición, sumadas a las 3.078 colapsadas. Asimismo, la red pública registra 29 hospitales con afectaciones, 198 instituciones educativas impactadas (187 averiadas y 11 destruidas), 68 vías averiadas y 23 destruidas, además de perjuicios en alcaldías, centros religiosos, escenarios deportivos y sedes culturales.
Con la etapa de censo y el cierre de la recolección de datos a través del Registro Único de Damnificados (RUD), el Gobierno del Quindío entra formalmente en una nueva fase. El objetivo de las autoridades estará enfocado en la asignación de recursos, la reconstrucción de la infraestructura dañada y la ejecución de soluciones habitacionales definitivas para las comunidades afectadas.
Fuente: Oficina de Comunicaciones Gobernación del Quindío






