Según los auditores de escrutinio de siete partidos y movimientos políticos, existe un evidente riesgo en los formularios E-14, entre otras anomalías.
El sábado 1 de marzo en el centro de escrutinio de la Registraduría Nacional, ubicado en el Coliseo del Café en la ciudad de Armenia, realizó el tercer simulacro dirigido garantizar la transparencia del ejercicio democrático en las elecciones parlamentarias del próximo domingo 9 de marzo.
Estos simulacros tienen un fin específico de parte de la empresa contratista: detectar las anomalías y evidenciar las necesidades para el desarrollo oportuno de las elecciones en las que se conocerán los nombres de los senadores y representantes que legislarán para el periodo 2014 – 2018.
Aunque se han corregido algunas anomalías por parte de la empresa contratista, los auditores de sistemas de los partidos y movimientos políticos presentes evidenciaron riesgos de fraude en los formularios E- 14, riesgo de alteración en la digitación de los valores del escrutinio, falta de un plan de contingencia ante una eventual falla de los equipos de cómputo, alta probabilidad de error humano, falta de capacitación de los testigos y jurados de votación, entre otras fallas igualmente graves y preocupantes que dejaron en tela de juicio la transparencia del proceso, que en seis días tendrá lugar en todo el país.
Por su parte Roberto Jairo Jaramillo, candidato al Senado de la República expresó su intranquilidad respecto al acta que han firmado todos los partidos y movimientos políticos donde se evidencia esta serie de inconsistencias: “para nuestra campaña y en general para todos los partidos políticos, este documento es desalentador y ratifica que hay un riesgo que puede afectarnos el día de los comicios, esperamos que los entes competentes tomen las medidas oportunas y lo más pronto posible”.
En el centro de cómputo se han realizado tres simulacros y en todos se desnudaron situaciones que para el domingo 9 de marzo podrían afectar el escrutinio de votos para Cámara, Senado, Parlamento Andino y consulta del Partido Verde.
Es necesario destacar que se han resuelto algunas fallas con respecto a los dos simulacros anteriores, en buena medida gracias a los medios de comunicación que publicaron las quejas firmadas por los representantes de todos los partidos y movimientos presentes en el proceso. Sin embargo se hace evidente la falta de un mayor esfuerzo logístico, técnico y humano por parte de la Registraduría y la empresa contratista.







