Frente a los sucesos registrados el día domingo con uno de los buses pertenecientes al Transporte Integrado Operador de Armenia, TINTO, se volvió a reabrir la discusión sobre la inseguridad que se percibe en la capital del Quindío.
Liliana Rugeles, gerente del sistema de transportes contó que en lo que va del año, solo en hurto a operadores de buses públicos se han registrado 22 casos, exceptuando el número de robos que han sufrido los pasajeros del mismo.
Fanny de la Pava, usuaria de la empresa Cooburquin contó que ha sido testigo de los robos que se han presentando dentro de los buses urbanos. Uno de ellos ocurrió cerca a la antigua Estación del Ferrocarril cuando uno de los pasajeros al bajarse arrebató sin mediar palabra el celular de una de las personas que se encontraban en el vehículo.
“Ese tipo cuando se paró miró para los lados, como muy sospechoso. Cuando fue ha timbrar vio que había una peladita con un celular como fino y se paró al lado a echarle ojo pero disimulando como viendo dónde se iba a bajar, cuando pitó y el chofer le abrió la puerta, inmediatamente le arrebató el celular y arrancó a correr. La muchacha quedó en shock.”, narró.
Situaciones como estas volvió a ocurrir en la tarde del domingo pero cerca al Éxito Cristal, cuando una pareja amenazó con mano armada al conductor de un bus BASA para robarle el producido. Según Rugeles, afortunadamente la policía actuó con oportunidad logrando capturar a las personas.
De acuerdo a la información suministrada por la gerente de TINTO, una de las modalidades en las que se efectúa el robo, es parar el transporte público con el fin de pedir limosna, al sentir rechazo por parte del conductor, proceden a atracar.
“Se han visto a acciones vandálicas en ciertos sectores de la ciudad por efecto que algunos ciudadanos. Paran el vehículo para pedir plata y si no les piden plata pues afectan la operación porque amenazan los conductores. También abordan el vehículo y asaltan cuando consideran que pueden hacerlo.”, explicó Rugeles.
Algunos de los puntos críticos detectados ha sido el barrio Simón Bolívar, La Fachada, el Corredor de la 50 y Las Colinas.
“La policía ha tenido positivos sobre estos hechos de delincuencia, pero no deja de suceder. Esto es muy delicado porque está en juego la vida de los operadores y en algunos casos también la integridad física de los usuarios. Por eso queremos mayor acompañamiento por parte de las autoridades. La ciudad está viviendo un momento crítico en cuanto a cuestiones de seguridad en general y pues a todos nos corresponde a hacer las denuncias respectivas para tratar de acabar con esta situación.”, concluyó.







