La transformación de la red semafórica de Armenia continúa avanzando y la segunda fase del proyecto, que se desarrolla sobre la carrera 18, está próxima a finalizar. Una vez culminadas las obras, este corredor vial quedará integrado con la infraestructura ya modernizada en la carrera 19, consolidando una red más eficiente, segura y equipada con tecnología de última generación para mejorar la movilidad en la capital quindiana.
Actualmente, las obras civiles correspondientes a esta etapa se encuentran en ejecución y permitirán articular ambos corredores estratégicos de la ciudad, fortaleciendo la circulación vehicular y peatonal en uno de los sectores con mayor flujo de tránsito.
El proyecto contempla la modernización del 100 % de la red semafórica existente, equivalente a 70 intersecciones, así como la incorporación de 11 nuevos puntos de control vial. Con ello, Armenia contará con un total de 81 intersecciones completamente modernizadas, dotadas con tecnología que permitirá optimizar la movilidad y mejorar la seguridad vial.
Según explicó el secretario de Tránsito y Transporte de Armenia, Daniel Jaime Castaño Calderón, esta segunda fase incluye dos de las once nuevas intersecciones contempladas dentro del proyecto general. El funcionario destacó que la iniciativa busca reducir tiempos de desplazamiento, fortalecer la seguridad para conductores y peatones, y responder a las necesidades actuales de crecimiento y movilidad de la ciudad.
“El objetivo de este proyecto es transformar integralmente la red semafórica de Armenia, brindándole a la ciudad una tecnología moderna que permita optimizar la movilidad. En esta fase dos, que estamos ejecutando sobre la carrera 18, tendremos dos de las 11 nuevas intersecciones que contempla el proyecto. Aquí buscamos fortalecer la seguridad vial y mejorar los tiempos de desplazamiento para conductores y peatones”, señaló Castaño Calderón.
De manera paralela al avance de las obras, las autoridades reiteraron el llamado a la ciudadanía para denunciar cualquier acto de vandalismo contra la infraestructura semafórica, especialmente el robo de cableado y los daños a las cajas controladoras. Estas acciones afectan el funcionamiento del sistema, generan costos adicionales de reparación y comprometen la movilidad y seguridad de quienes transitan por las vías de la ciudad.








