Un viaje que venía rodando con disciplina y kilómetros encima terminó frenado en seco por la delincuencia. Un joven argentino que recorre el continente en bicicleta denunció en redes sociales que fue víctima de un robo en Bogotá y que, tras el hecho, quedó “sin nada”: sin documentos, sin dinero y con la sensación de estar completamente desprotegido.
La denuncia se conoció por un video publicado el pasado 25 de febrero, en el que el creador de contenido aparece conmovido, llorando y con la voz entrecortada. En la grabación relata que delincuentes le quitaron su maleta, donde llevaba elementos indispensables para continuar su ruta.
Según explicó, en esa mochila llevaba su pasaporte, el carné de vacunación y documentación clave para ingresar a Panamá, además de dinero en efectivo. “Arranco a pedalear, pierdo la mochila… no sé dónde está, no la encuentro. Tenía mi pasaporte… los dólares, perdí todo”, dijo, asegurando que permaneció cerca de una hora en el lugar tratando de entender lo ocurrido.
El joven afirmó que, además de la documentación, transportaba cerca de 800 dólares, una suma que en Colombia supera los dos millones de pesos, y que el impacto fue más allá de lo material, porque el robo lo dejó sin margen para continuar su travesía hacia Centroamérica.
En su testimonio también cuestionó la indiferencia que sintió alrededor: “La gente pasa, te mira y nadie te pregunta si está todo bien”, comentó, describiendo la impotencia de quedarse, como él mismo lo expresó, “sin nada”.
El viajero agregó que intentó pedir orientación a un uniformado para saber cómo denunciar, pero aseguró que no recibió apoyo. “Detuve a un policía para ver si podía denunciar y no me dio ni información… le dije que era de Argentina, que perdí todo, pero no le importó y siguió caminando”, relató.
Hasta ahora no se conocen detalles oficiales sobre el punto exacto donde ocurrió el hurto ni si hubo recuperación de los objetos. Sin embargo, días después el joven volvió a pronunciarse para agradecer los mensajes de solidaridad y explicar lo que significó el golpe emocional. “No fue solo la mochila… fueron todas las ilusiones que tenía ahí adentro y que venía cargando hace más de 10.000 kilómetros”, expresó.
Finalmente, señaló que, pese a la situación, se encuentra bien y que no está en condición de calle. “No estoy pasando hambre ni quedándome en la calle”, concluyó, reiterando su gratitud con quienes le ofrecieron ayuda tras lo ocurrido.







