El 19 de febrero de 2025, Once Caldas derrotó 3-1 al Deportivo Pereira en el estadio Palogrande de Manizales, afianzándose entre los ocho primeros equipos de la tabla de clasificación.
Sin embargo, el resultado quedó en segundo plano luego de que Luis Fernando Suárez, entrenador del Deportivo Pereira, denunciara insultos racistas dirigidos al futbolista hondureño Rubilio Castillo.
De confirmarse los hechos, Once Caldas podría enfrentar sanciones severas por parte de la Dimayor, conforme a lo establecido en el Código Disciplinario de la Federación Colombiana de Fútbol.
Por otro lado, la confrontación entre jugadores de ambos equipos durante el compromiso podría acarrear penalizaciones. Según el artículo 70 del reglamento disciplinario, participar en una pelea puede implicar una suspensión de dos semanas a tres meses y una multa equivalente a entre diez y quince salarios mínimos. No se considerará infracción si la acción se limita a repeler una agresión, defender a un tercero o separar a los involucrados en la disputa.
Asimismo, los presuntos comentarios discriminatorios de Joel Contreras hacia Rubilio Castillo podrían clasificarse como ‘conducta violenta’. De ser así, el jugador podría ser inhabilitado en la liga colombiana, conforme al artículo 63 del Código Disciplinario, que regula los comportamientos indebidos contra rivales u otras personas ajenas a la terna arbitral.







