En un evento que ha sacudido a la nación, el expresidente Donald Trump resultó herido en un tiroteo mientras se dirigía a sus seguidores. El incidente ocurrió durante un mitin en la víspera de la convención republicana, donde Trump será nominado oficialmente como candidato del Partido Republicano.
Según informes, Trump estaba comenzando su discurso cuando se escucharon varios disparos. Inmediatamente, el Servicio Secreto intervino, escoltando al expresidente fuera del escenario tras recibir un impacto de bala en la oreja derecha. La herida, aunque no grave, requirió su traslado a un hospital local.
El tiroteo dejó un saldo de dos muertos, incluido el tirador, quien fue abatido por la policía en el lugar. Otras dos personas resultaron gravemente heridas.
En un mensaje publicado en su red social Truth, Trump confirmó el impacto de la bala: “Es increíble que un acto así pueda ocurrir en nuestro país. Me dispararon con una bala que atravesó la parte superior de mi oreja derecha. Supe de inmediato que algo andaba mal porque escuché un zumbido, disparos e inmediatamente sentí la bala atravesando la piel. Sangré mucho, entonces me di cuenta de lo que estaba pasando. ¡DIOS BENDIGA A EE UU!”, escribió.
Anthony Guglielmi, jefe de comunicaciones del Servicio Secreto, declaró en la red social X: “El Servicio Secreto implementó medidas de protección y el expresidente está a salvo. Ahora se trata de una investigación activa del Servicio Secreto y se publicará más información cuando esté disponible.”
El evento del sábado marcaba el último mitin de Trump antes de la convención republicana, donde se esperaba su nominación como candidato para enfrentar al presidente demócrata, Joe Biden, en las próximas elecciones de noviembre.
La investigación del atentado está siendo liderada por el Servicio Secreto, con el apoyo del FBI y el Departamento de Justicia. Las autoridades continúan recopilando información y analizando videos de vigilancia para esclarecer los detalles del ataque.







