Una familia de Acerra, en Nápoles, Italia, vivió momentos de angustia luego de que su hogar fuera asaltado por unos sujetos que, además de llevarse joyas valiosas, decidieron robar a Maui, el querido perrito de la familia, un Pomerania alemán que pertenecía a Miriam, una niña de 12 años con discapacidad.
El robo, que ocurrió a finales de septiembre, afectó profundamente a Miriam, quien padece una grave enfermedad genética y utiliza silla de ruedas. Su padre, hizo un desesperado llamado a través de los medios y redes sociales, pidiendo a los delincuentes que devolvieran a Maui. “Las cosas materiales no me importan, pero el perro de mi hija lo es todo para ella. Está destrozada y su salud está empeorando con el dolor de esta pérdida”, expresó el padre.
Sorprendentemente, dos días después del robo, Rosario recibió una llamada anónima de un hombre con acento extranjero, quien le informó que habían dejado a Maui junto a la reja de su casa. “Lo hacemos por la niña”, dijo el hombre, asegurando que, aunque eran ladrones, eran “honestos”. La familia, emocionada y sorprendida, encontró al perro sano y salvo.
El hombre agradeció a toda la comunidad por el apoyo, y expresó su gratitud hacia los ladrones por haber devuelto a Maui. “Gracias de corazón, mi hija está llorando de felicidad”, comentó emocionado. Este insólito suceso conmovió a toda Italia, demostrando que incluso en situaciones desesperadas, la empatía puede prevalecer.






