La rutina de preparar a los niños para el jardín es una escena cotidiana que se repite a diario en miles de hogares. Sin embargo, lo que prometía ser una mañana tranquila, se transformó en cuestión de segundos en la peor pesadilla que cualquier padre pueda imaginar.
Un minúsculo descuido en las áreas comunes de un imponente edificio desató el absoluto terror. En el agite de salir, un error de cálculo frente a las puertas de un ascensor desencadenó una desesperante carrera. Cuando la madre intentó enmendar la situación, el destino ya había dictado una sentencia irreversible.
El desgarrador suceso ocurrió en el conjunto Aquaviva, en Neiva. Hacia las 7:30 a.m., Nazli Mosquera salió de su apartamento en el piso 14 con su hija de 3 años. Al ingresar al ascensor, las puertas se cerraron inesperadamente, dejando a la niña sola en el pasillo mientras la cabina descendía.
Presa del pánico, la madre logró regresar. Pero al abrirse las puertas, su pequeña ya no estaba. La niña se acercó a la baranda y cayó al primer piso, perdiendo la vida instantáneamente. La Policía y la Fiscalía investigan las trágicas circunstancias de la caída.






