Ante el aumento de migrantes que en las últimas semanas han venido desbordando la ruta por el Tapón del Darién, la Defensoría del Pueblo ha venido haciendo seguimiento a las otras opciones que han tomado las personas, especialmente la ruta por la isla de San Andrés.
“Desde San Andrés revisamos la situación de vulneraciones a los derechos humanos que viven los migrantes, en su mayoría venezolanos, quienes han venido utilizando el archipiélago como nueva ruta para ir hacia Centroamérica y Estados Unidos”, manifestó Carlos Camargo, Defensor de Pueblo.
Ante esto, Camargo indicó que se ha hecho un llamado a las autoridades locales sobre el riesgo que corren los migrantes de ser víctimas de trata de personas o explotación sexual comercial por parte de organizaciones criminales. Por tanto, el órgano ha solicitado que se garantice una migración ordenada, legal, segura, con condiciones dignas y un control estricto a las embarcaciones inseguras.
“La Defensoría del Pueblo, a través de nuestra Regional San Andrés y la Delegada para la Movilidad Humana, seguiremos brindando el acompañamiento que se requiere para apoyarlos en su permanencia por el territorio colombiano y garantizar el derecho humano a migrar”, puntualizó el Defensor del Pueblo.






