El anhelo de alcanzar el “sueño americano” se transformó en una inminente pesadilla carcelaria para un ciudadano colombiano. Lo que parecía ser una empresa dedicada a realizar nobles labores sociales en Estados Unidos, terminó siendo desenmascarada como una despiadada red de estafa diseñada para saquear los fondos destinados a las poblaciones más vulnerables.
Un jurado federal halló culpables al bogotano Luis Pino-Copete, de 42 años, y a su esposa Jael Watts, de 45, por orquestar un gigantesco esquema de fraude. A través de la empresa de papel Pearl Transit Corporation en Nueva Jersey, la pareja aseguraba prestar servicios de transporte y atención a adultos mayores, personas con discapacidad y habitantes de calle, presentando cobros al gobierno por servicios que jamás existieron. El descaro fue tal, que llegaron a cobrar por supuestos traslados de personas que ya habían fallecido.
La estructura criminal intentó apropiarse de más de 13 millones de dólares en subsidios federales entre 2019 y 2025, logrando embolsillarse fraudulentamente más de 1,6 millones. La investigación reveló que Pino-Copete se unió al plan delictivo en enero de 2024, poco después de casarse con Watts en Colombia y gestionar su visa para ingresar a territorio norteamericano.
El próximo 21 de enero de 2027, el juez federal Anthony J. Brindisi dictará la sentencia contra los estafadores. La pareja enfrenta penas de hasta 20 años tras las rejas, multas de 250.000 dólares y la obligación de restituir el dinero robado. Por su parte, el colombiano Pino-Copete sería deportado de inmediato una vez cumpla su condena en la prisión estadounidense.


