Antes del terremoto del 25 de enero de 1999, el Quindío no contaba con ningún tipo de monitoreo sísmico en la región. Ahora, el Observatorio Sismológico de la Universidad del Quindío realiza las 24 horas del día, un monitoreo tectónico que arroja una actividad sísmica constante en el departamento, “tenemos un promedio de 7 a 10 sismos diarios, y un consolidado de 28.000 sismos desde el año 1999 solo de las estructuras geológicas del departamento, que liberan energía diaria” señaló Juan Carlos Zorrilla, coordinador del Observatorio.
Zorrilla expresó que la ocurrencia de estos eventos en el Quindío son inminentes por estar en una zona de amenaza sísmica alta, por lo que hace un llamado a la comunidad para que conozca más acerca de este fenómeno y aprenda a convivir con éste.
El Observatorio de la universidad del Quindío fue enfático en señalar que nadie tiene la capacidad de emitir alertas porque la actividad sísmica es totalmente impredecible, sin embargo, se pueden identificar algunos parámetros que permitan determinar si la zona se mueve o no.
Con respecto al estudio de Microzonificación Sísmica, el gobierno departamental y municipal se encuentra en gestiones para obtener los $5.000 millones que costaría esta actualización. Cabe resaltar, que este estudio tiene como objetivo conocer el subsuelo y el efecto de sitio que pueda generar la propagación de ondas sísmicas en todo el territorio.
Por: Lorena Herrera Ramírez.







