La CRQ adelanta estudios científicos para conocer mejor el origen de la humedad que genera las lluvias y el comportamiento de las aguas subterráneas en el Quindío. Entre enero y septiembre de 2026, la Corporación realizó 241 monitoreos entre aljibes y pozos profundos, además de seguimientos a lluvias y manantiales.
La información sobre el agua que cae del cielo y la que permanece bajo tierra puede ser determinante para comprender cómo funciona el recurso hídrico del departamento. Por esta razón, la Corporación Autónoma Regional del Quindío (CRQ), mediante su equipo técnico, desarrolla procesos de monitoreo de aguas superficiales y subterráneas, junto con estudios de isotopía orientados a fortalecer el conocimiento científico y apoyar su conservación y uso sostenible.
Uno de estos procesos se desarrolla a través de la Red Quindiana de Isótopos en la Precipitación (QNIP). Entre enero y septiembre de 2026 fueron recolectadas 43 muestras de agua lluvia mediante cinco colectores instalados en las estaciones meteorológicas CRQ, en Armenia; La Montaña, en Salento; Bremen, en Filandia; La Española-El Ocaso, en Quimbaya; y Centro de la Guadua, en Córdoba. Las muestras son analizadas para determinar la presencia de deuterio y oxígeno-18, isótopos estables que permiten estudiar los ciclos del agua e identificar el origen de la humedad asociada a las precipitaciones.
El seguimiento también se extiende al agua que permanece bajo la superficie. La CRQ realizó 69 monitoreos del isótopo radón en pozos, aljibes y manantiales de Calarcá, Armenia, Montenegro, Filandia, Quimbaya, Salento, Circasia y La Tebaida. “Estos monitoreos nos permitirán generar una serie histórica de las concentraciones de radón en el acuífero. Algunos puntos son monitoreados de manera recurrente para identificar las variaciones que presenta este isótopo en el agua”, explicó Lina Alarcón, profesional especializada de la Corporación.
A este trabajo se suma la medición sistemática de los niveles de las aguas subterráneas y de parámetros fisicoquímicos como conductividad eléctrica, oxígeno disuelto, pH y temperatura. Entre febrero y junio se realizaron 162 monitoreos en 20 aljibes distribuidos aproximadamente de manera homogénea en el abanico hidrogeológico del Quindío. Además, durante febrero, marzo, abril, mayo, junio, julio, agosto y septiembre se visitaron 11 puntos de monitoreo de pozos profundos ubicados en Montenegro, La Tebaida, Armenia, Quimbaya y Filandia.
De acuerdo con los registros reportados, entre enero y septiembre de 2026 se completaron 241 monitoreos entre aljibes y pozos profundos. Paralelamente, la CRQ hizo seguimiento a ocho manantiales en Filandia, Salento y Circasia, donde se midieron caudales y parámetros como conductividad eléctrica, pH y temperatura; entre febrero y septiembre se realizaron 64 visitas que permitieron consolidar 48 monitoreos. Con estos datos, la Corporación busca fortalecer el conocimiento sobre el comportamiento del agua subterránea y contar con insumos técnicos que permitan tomar mejores decisiones para su conservación, manejo y uso sostenible en el departamento.


