El monumento Homenaje al Yipao, ubicado en la glorieta del barrio Casa Blanca, sobre la vía Armenia–Montenegro, fue trasladado temporalmente a un taller para avanzar en su proceso de restauración y conservación.
La intervención es adelantada por Corpocultura y el Museo de Arte de Armenia y del Quindío (Maqui), con el propósito de recuperar las condiciones de la obra y preservar este elemento del patrimonio y del paisaje urbano de Armenia. Una vez culminen los trabajos, el monumento será reinstalado en su ubicación tradicional, donde continuará acompañando a quienes recorren este importante corredor de la ciudad.
Creado en 2004, Homenaje al Yipao es una obra de autoría institucional y colectiva concebida como un diseño patrimonial ligado a la identidad regional. Su elemento central es un Jeep Willys a escala real, integrado a una composición que evoca la tradición yipera, con unas dimensiones aproximadas de 3,40 metros de largo, 1,80 de ancho y 2,50 metros de altura, incluyendo la carga representada.
La estructura combina una carrocería original de hierro y acero automotriz con elementos escultóricos y réplicas elaboradas en materiales como resinas sintéticas y fibra de vidrio. El monumento pertenece al Municipio de Armenia y fue promovido y ejecutado inicialmente por Corpocultura y la Secretaría de Infraestructura Municipal, con la participación de gremios empresariales locales.
Más allá de la escultura, el Yipao representa una parte de la memoria y la vida cotidiana del Quindío. La tradición está relacionada con el transporte de productos agrícolas, los trasteos campesinos y las formas tradicionales de organizar y distribuir cargas, además de conocimientos transmitidos entre generaciones sobre la mecánica y conservación de estos vehículos.
La importancia cultural de esta tradición también tiene reconocimiento normativo: la Ordenanza 003 de 2006 del departamento del Quindío reconoció al Yipao como Bien de Interés Cultural Intangible departamental, mientras que la Ley 2057 de 2020 lo reconoció como Patrimonio Cultural de la Nación. Por eso, la restauración del monumento busca no solo recuperar una obra ubicada en una glorieta, sino mantener visible un símbolo que conecta a Armenia y al Quindío con una de sus expresiones culturales más representativas.


