En una reciente visita al puente que comunica el barrio Santander con el barrio La Miranda, el alcalde James Padilla García, junto a representantes del Ejército Nacional, evaluó los detalles técnicos para la instalación de una estructura temporal que aliviará el problema de conectividad en esta zona y ofrecerá un parte de tranquilidad a la comunidad.
Este puente militar se plantea como medida preventiva y temporal para garantizar el tránsito seguro de los cerca de 45.000 ciudadanos que cruzan diariamente por esta vía, afectada por su antigüedad y deterioro. La Administración Municipal hizo un llamado a los habitantes para evitar el uso del puente actual, que ha sido cerrado preventivamente, mientras avanzan los procesos para una solución definitiva.
La secretaria de Infraestructura, Claudia Arenas, explicó que el equipo técnico debe sustentar la necesidad de este puente, que beneficiará a miles de personas. Aunque los trámites administrativos podrían tomar algunos días, se estima que, una vez aprobado el proyecto, la instalación de la estructura militar tardaría aproximadamente dos semanas.
Arenas también destacó la importancia de que la comunidad respete las señales de advertencia, pues la Administración no descarta el retiro total del puente actual si el uso indebido persiste.







