Gracias a la rápida acción de la Policía y la denuncia oportuna de transeúntes, un perrito fue salvado de morir sofocado este viernes en el barrio Flores de la capital argentina. Para esto, dos agentes rompieron una ventana del vehículo para liberar al animal, un poodle toy blanco, mientras los vecinos aplaudían el rescate.
El perrito fue puesto a salvo y la dueña, quien llegó minutos después con bolsas de compras, intentó justificarse diciendo: “Solo me fui cinco…”, pero fue reprendida por los presentes. La Policía labró un acta por infracción a la Ley 2.786 de maltrato animal, que penaliza actos de crueldad contra los animales.
Este caso ocurre pocos días después de un trágico incidente en Rosario, donde un perro murió asfixiado tras permanecer más de siete horas encerrado en un auto con las ventanillas cerradas. La dueña del animal, quien dejó el vehículo estacionado en el centro de la ciudad mientras trabajaba, encontró a su mascota sin vida al regresar. Fue detenida y enfrenta cargos bajo la Ley Sarmiento, que prevé penas de hasta un año de cárcel por maltrato animal.
El rescate de Flores y la tragedia en Rosario ha despertado toda la indignación en Argentina frente a situaciones situaciones de descuido y maltrato. Organizaciones de protección animal han insistido en la necesidad de mayor conciencia ciudadana y de sanciones más estrictas para evitar que estos casos se repitan.






