La reciente conmemoración de los 139 años de fundación de Calarcá ha generado una ola de comentarios en el escenario público e institucional del Quindío, luego de que se conociera que el gobernador Juan Miguel Galvis Bedoya no habría sido invitado oficialmente a los actos protocolarios organizados por la alcaldía municipal.
Aunque se supo que algunos secretarios del gobierno departamental sí recibieron invitación, al parecer el mandatario seccional no fue convocado directamente para hacer parte de la ceremonia central, un gesto que tradicionalmente ha hecho parte del protocolo institucional en los municipios del departamento. La ausencia del gobernador no pasó desapercibida y abrió el debate sobre el manejo de las relaciones intergubernamentales entre la administración de Calarcá y el gobierno del Quindío.
Este hecho ha sido catalogado como inusual en la historia reciente del departamento, donde la figura del gobernador siempre ha tenido presencia en las celebraciones más importantes de cada localidad. Más aún, tratándose del segundo municipio en importancia del Quindío y de una fecha simbólica para la historia de la región.
Pero la tensión institucional no se detiene allí. También se evidenció la ausencia del tradicional acto protocolario en el que las candidatas del Reinado Nacional del Café, procedentes de diferentes departamentos, son recibidas oficialmente por la Gobernación del Quindío. Este evento, que simboliza la apertura del territorio a las representantes de otras regiones del país, tampoco hizo parte de la agenda de este año.
De igual manera, se conoció que desde el canal regional Telecafé se intentó establecer contacto con la administración municipal de Calarcá para coordinar la transmisión del certamen, sin obtener respuesta a los múltiples llamados, según informaron desde el medio.
Estos episodios han generado críticas entre distintos sectores, que cuestionan la falta de articulación entre las entidades territoriales. Si bien las diferencias administrativas pueden existir, se espera que en este tipo de eventos prime la cordialidad y la unidad institucional por encima de cualquier interés particular.







