Durante el Consejo de Ministros de este lunes 29 de septiembre, el presidente Gustavo Petro confirmó que Colombia finalizará con el Tratado de Libre Comercio (TLC) con Israel y que, además, se realizarán cambios al acuerdo vigente con Estados Unidos, que ya completa más de 12 años de implementación.
El anuncio del mandatario se da en línea con los planteamientos que expuso días atrás en la Asamblea General de la ONU, donde criticó con dureza el conflicto en Palestina y cuestionó el modelo de comercio internacional. “No somos la clase de comercio que arrodilla la vida a la codicia, y eso significa que también reformamos el TLC. Y significa que con Israel deja de haber TLC”, declaró Petro durante su intervención.
El jefe de Estado aclaró que la determinación frente a Israel no obedece a una represalia diplomática ni a diferencias políticas internacionales, sino a una estrategia de transición energética y ambiental. “No es represalia ni odio, es por la vida. Poner vehículos que emiten CO₂ es un asesinato”, señaló.
Petro que anunció en adelante vehículos y maquinaria que emitan CO₂ deberán pagar aranceles, mientras que aquellos que no generen emisiones serán exentos, sin importar si provienen de China, Brasil o Estados Unidos. Con esto, busca incentivar tecnologías limpias y reducir el impacto ambiental del parque automotor y productivo.
El presidente también instó a las empresas carboneras a vender sus concesiones, asegurando que el Estado estaría dispuesto a adquirirlas. “Las carboneras que exportan deben plegarse o vender sus concesiones. Porque me temo que hay más valor en la infraestructura que en el carbón”, expresó, ordenando al ministro de Hacienda, Germán Ávila, preparar mecanismos para ese eventual proceso de compra.
En su discurso, el mandatario reiteró que Colombia debe priorizar las carreteras rurales y la integración de regiones apartadas, así como liberar tierras productivas para la alimentación en departamentos como el Valle del Cauca.
Contexto internacional y postura política
La decisión frente al TLC con Israel tiene lugar en medio de la tensión internacional por la guerra en Gaza y del desacuerdo del presidente colombiano con el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu. Sin embargo, Petro insistió en que la medida responda a criterios ambientales y de soberanía económica, no a una represalia.
Con estas determinaciones, el Gobierno busca redefinir la política comercial de Colombia bajo el principio de que el desarrollo económico no debe supervisarse únicamente a la rentabilidad, sino a la protección de la vida y el medio ambiente.








