El presidente Gustavo Petro volvió a encender el debate sobre el modelo urbano de Barranquilla tras cuestionar la siembra de “palmeras extranjeras” en la ciudad, en medio de las altas temperaturas que afectan varias regiones del Caribe colombiano.
A través de su cuenta en X, el mandatario aseguró que ciudades como Barranquilla están priorizando especies ornamentales “solo por parecerse a Miami”, en lugar de sembrar árboles nativos capaces de generar sombra y ayudar a reducir el impacto del calor extremo sobre la población.
“Por eso las ciudades de nuestro Caribe no deben sembrar palmeras extranjeras que no dan sombra solo por parecerse a Miami, como sucede en Barranquilla”, escribió Petro, quien relacionó las altas temperaturas con decisiones urbanísticas y con los efectos del cambio climático.
El pronunciamiento presidencial se produjo mientras departamentos como Cesar enfrentan jornadas de intenso calor. Según el jefe de Estado, bajo ciertas condiciones climáticas “el ser humano muere en una hora a menos que tome agua y se ponga en la sombra”, argumento con el que insistió en la necesidad de fortalecer modelos urbanos sostenibles y con mayor arborización nativa.
Las declaraciones generaron reacciones inmediatas en redes sociales y motivaron la respuesta del exalcalde de Barranquilla, Jaime Pumarejo, quien defendió el proceso de transformación urbana y ambiental adelantado en la capital del Atlántico durante los últimos años.
“Esas palmeras que fotografió en Barranquilla tienen historia, y usted debería conocerla”, expresó Pumarejo también a través de X, recordando además que la ciudad atravesó una profunda crisis financiera antes de iniciar su proceso de recuperación urbana.
El exmandatario aseguró que muchas de las palmeras cuestionadas fueron sembradas durante administraciones anteriores y destacó que Barranquilla ha desarrollado una estrategia ambiental reconocida internacionalmente. “Las sembraron sus amigos durante los años que gobernó el Cura Hoyos y sus aliados. El ciclo que nos dejaron la ciudad en Ley 550, en quiebra técnica real”, afirmó.
En defensa del modelo ambiental actual, Pumarejo resaltó que Barranquilla ha recuperado más de 700 hectáreas de ciénaga y manglar, además de 30 hectáreas de bosque seco tropical. También señaló que la ciudad cuenta con cinco bosques urbanos y un sistema de arborización reconocido a nivel mundial.
Precisamente, Barranquilla fue reconocida por sexta vez como “Ciudad Árbol del Mundo”, distinción otorgada por la Arbor Day Foundation y la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO). El reconocimiento será entregado este año en un evento internacional que se realizará en Jalisco, México.
Por su parte, el alcalde Alex Char destacó que la ciudad ha sembrado más de 200.000 árboles y recuperado 356 parques, plazas y bulevares, sumando más de 2,5 millones de metros cuadrados de espacio público.
“Seguimos avanzando hacia una Barranquilla más verde, sostenible y en armonía con su entorno”, afirmó Char, quien defendió las políticas ambientales implementadas en la ciudad.
La Alcaldía también aseguró que programas como “Barranquilla Limpia y Linda” han permitido transformar más de 70 puntos críticos en entornos verdes y seguros, impactando a cerca de 100.000 ciudadanos y reduciendo significativamente emisiones de CO2.
El intercambio entre Petro y líderes barranquilleros reabrió el debate sobre urbanismo, sostenibilidad y adaptación climática en las ciudades del Caribe, en momentos en que el aumento de las temperaturas pone sobre la mesa la necesidad de fortalecer estrategias ambientales y de espacio público.








