En un esfuerzo por fortalecer la seguridad ciudadana y garantizar espacios públicos seguros para niños y familias, la Alcaldía de Armenia, a través de la Secretaría de Gobierno y la Policía Nacional, adelantó una serie de operativos nocturnos en distintos parques de la ciudad, dejando como resultado 66 comparendos por consumo de alcohol y estupefacientes en vía pública, en aplicación del Código Nacional de Seguridad y Convivencia Ciudadana (Ley 1801).
Carlos Arturo Ramírez, secretario de Gobierno y Convivencia, explicó que esta estrategia, se inició desde el lunes en coordinación con la Policía Nacional, y busca “retomar los parques para los niños y las familias”.
“Estuvimos haciendo presencia en cuatro sitios muy importantes de la ciudad: el Parque Sucre, La Castellana, Laureles y San José. Las personas que encontramos consumiendo sustancias estupefacientes o bebidas alcohólicas están contrariando la norma 1801. A todas ellas se les impusieron comparendos por infringir la ley”, detalló el funcionario.
Además de la intervención por temas de seguridad y consumo, los operativos incluyen controles especiales a menores de edad, en articulación con la Secretaría de Desarrollo Social, el ICBF, la Comisaría de Familia y la Policía de Infancia y Adolescencia.
“Hemos encontrado menores en situación de consumo, incluso conduciendo motocicletas sin documentos ni licencia. En estos casos, se procede con el restablecimiento de derechos a través del ICBF y se requiere la presencia de los padres o acudientes”, agregó Ramírez, quien también hizo un llamado a los padres de familia. “Tuvimos muchas dificultades. Algunos acudientes llegaron 40 minutos después de ser requeridos; otros ni siquiera contestaron”.
Durante los controles, también se ingresó a establecimientos de venta de licor en el barrio Laureles para verificar la presencia de menores. Según la secretaria de Desarrollo Social, Jenny Gómez, “se encontraron cinco menores de edad, a quienes se les revisó qué tipo de bebidas estaban consumiendo para iniciar los procedimientos pertinentes”.
Gómez advirtió sobre una preocupante realidad: “Muchos de estos jóvenes no solo están consumiendo alcohol o sustancias alucinógenas, sino que además están manejando motocicletas y, en varios casos, ni siquiera están escolarizados. Esta situación nos preocupa porque puede derivar en procesos de permanencia en la calle”.







