El ministro de Hacienda, Ricardo Bonilla, anunció este martes que el Gobierno Nacional implementará un incremento significativo en el precio del diésel en el país, medida que será adoptada sin llegar a un acuerdo con el gremio de transportadores.
El aumento, que se realizará en dos etapas, busca alinear los precios del diésel con los estándares internacionales para enfrentar la inflación y cerrar el déficit del Fondo de Estabilización de Precios de los Combustibles (Fepc). Bonilla explicó que el ajuste será de $3.000 por galón en 2024, con un incremento adicional de $3.000 previsto para 2025.
El ministro calificó la medida como “impopular, pero necesaria” y enfatizó que no se llegará a ningún acuerdo con los transportadores sobre el aumento del precio del diésel, destacando que es importante resolver la “inflación imaginaria” con “el mundo real”.
La decisión, que afectará tanto a grandes consumidores como a distribuidores minoristas y estaciones de servicio, ha generado preocupación entre los sectores implicados. Sin embargo, Bonilla dejó claro que la medida será implementada vía decreto, sin espacio para negociaciones adicionales.
Esta noticia llega en un contexto donde el Gobierno ha venido aumentando de forma progresiva el precio de la gasolina desde octubre de 2022, con el objetivo de estabilizar la economía y mitigar el impacto de la inflación en el país.






