El Quindío llega a la recta final del Registro Único de Damnificados, RUD, con un balance que evidencia la magnitud de los daños ocasionados por el terremoto. Según el secretario del Interior del departamento, Jaime Andrés Pérez, hasta el momento han sido registradas alrededor de 74.260 personas damnificadas y tres fallecidos, mientras las autoridades continúan apoyando a los municipios para culminar el proceso dentro del plazo establecido.
Pérez explicó que el registro será fundamental para definir la atención que pueda recibir el departamento por parte del Gobierno nacional. Los datos recopilados servirán como soporte para gestionar subsidios de arrendamiento, mejoramientos de vivienda, vivienda nueva y los recursos necesarios para avanzar en la reconstrucción de las zonas afectadas.
El funcionario señaló que el gobernador del Quindío ha adelantado gestiones ante diferentes entidades del Gobierno nacional, entre ellas el Ministerio de Vivienda y la Vicepresidencia, y que se trabaja en la organización de una visita del presidente de la República al departamento. El objetivo, según explicó, es concretar cuáles serán las ayudas y los recursos destinados a la recuperación del territorio.
Entre las cifras más preocupantes se encuentran las 3.088 viviendas destruidas que ya han sido registradas. A este número se suman 28.104 viviendas urbanas averiadas y 5.020 viviendas rurales con afectaciones, cifras que podrían aumentar antes del cierre definitivo del RUD. Para la administración departamental, estos datos reflejan que el impacto del terremoto va mucho más allá del número de víctimas mortales.
Precisamente, el secretario del Interior hizo un llamado para que la magnitud de la emergencia en el Quindío no sea medida únicamente por el número de fallecidos. “El número de personas fallecidas a comparación de otros departamentos es muy mínimo”, señaló, al advertir que esta circunstancia ha llevado a que algunos sectores consideren que la emergencia en el departamento fue menor, pese a la cantidad de viviendas y edificaciones afectadas.
El balance también registra 29 hospitales averiados y 191 instituciones educativas afectadas. En este último caso, el Gobierno departamental viene acompañando a los municipios y gestionando ayudas internacionales. Entre los apoyos recibidos se encuentran carpas entregadas por el Gobierno de Suecia, destinadas a reforzar la atención en hospitales y establecimientos educativos afectados por la emergencia.
Recursos para remover escombros
Como parte de las primeras acciones de recuperación, el gobernador destinó aproximadamente $2.350 millones para la remoción de escombros en los municipios afectados. De este monto, $1.000 millones fueron destinados a Montenegro y otros $1.000 millones a Quimbaya, dos de las localidades que registraron mayores afectaciones y donde se adelantan demoliciones controladas.
El departamento mantiene comunicación con los alcaldes para acompañar tanto las labores de remoción como la culminación del Registro Único de Damnificados. Pérez insistió en que completar este proceso es prioritario, debido a que la información registrada será uno de los principales insumos para determinar las ayudas y las inversiones que se requieren durante la etapa de reconstrucción.
En cuanto a las víctimas mortales, el departamento registra tres personas fallecidas. Una de ellas murió como consecuencia de un deslizamiento provocado por el terremoto en la vía entre Montenegro y Quimbaya. El secretario también indicó que inicialmente se reportó una persona desaparecida en este hecho, pero posteriormente fue localizada sin vida.
Con el cierre del RUD previsto para mañana, las autoridades departamentales concentran sus esfuerzos en completar el registro y consolidar las cifras de afectación. El reto que queda ahora es convertir ese diagnóstico en recursos para vivienda, infraestructura y reconstrucción, mientras miles de familias esperan soluciones después de perder sus viviendas o sufrir daños que les impiden regresar a ellas.






