La Corporación Autónoma Regional del Quindío (CRQ) informó que el pasado lunes 19 de enero atendió un llamado de la Policía Ambiental por la presencia de una guacamaya azul y amarilla en el sector de Granada, vereda San Pedro, jurisdicción del municipio de Armenia.
De manera inmediata, un equipo de profesionales de la autoridad ambiental se desplazó hasta el lugar y realizó el rescate del ejemplar, el cual, según las características observadas, correspondería a la guacamaya conocida como “Lupita”, que habría llegado hasta este sector mediante desplazamiento en vuelo.
Actualmente, el ave permanece bajo custodia de la CRQ en el Centro de Atención y Valoración de Fauna Silvestre, donde es atendida por un equipo interdisciplinario conformado por médicos veterinarios y biólogos. En la valoración inicial se evidencia un alto nivel de impronta humana, es decir, comportamientos adquiridos por un contacto prolongado con personas, condición que representa riesgos para su bienestar y supervivencia en estado silvestre.
No obstante, la autoridad ambiental destacó un aspecto favorable dentro del proceso, ya que el ejemplar presenta muy buenas condiciones de vuelo, lo que facilita su rehabilitación. En este momento, la CRQ adelanta el trabajo técnico necesario para una transición adecuada, que incluye la incorporación progresiva del ave con otros individuos de su misma especie, con el fin de que recupere comportamientos naturales como la socialización, la búsqueda de alimento y la defensa del territorio.
El objetivo de este proceso es lograr una liberación responsable, que se proyecta, de acuerdo con la evolución del ejemplar, para el mes de febrero, una vez se cumplan todas las condiciones técnicas que garantizan su bienestar.
La CRQ reiteró que la liberación de fauna silvestre debe realizarse exclusivamente en su hábitat natural y dentro de su rango de distribución. En este sentido, aclaró que la presencia de la guacamaya azul y amarilla en el departamento del Quindío no corresponde a su distribución natural.
El director general (e) de la CRQ, Juan Esteban Cortés Orozco, agradeció la preocupación de la comunidad por el estado del animal y señaló que este caso debe servir como un llamado a la reflexión. “El bienestar de la fauna silvestre no está en la cercanía con los humanos ni en la interacción para fotografías, espectáculos o beneficios económicos. Son especies que deben cumplir su rol ecológico en la naturaleza”, afirmó.
Finalmente, la Corporación hizo un llamado a la ciudadanía para respetar la fauna silvestre, abstenerse de manipularla o mantenerla en cautiverio y comprender que protegerla implica permitirle vivir libre, en su entorno natural y cumpliendo sus funciones ecosistémicas.







