28 metros cúbicos de agua es el consumo máximo permitido para los habitantes de esta zona del país, quienes excedan este límite, según el Ministerio de Vivienda, deberán pagar 30 o 40 por ciento más de la tarifa normal.
Esta medida se toma para evitar el desabastecimiento de agua que amenaza por estos días a varias regiones del país y para sensibilizar a la población sobre el uso racional y eficiente del líquido vital.
Para Minvivienda es importante que las Alcaldías y empresas prestadoras de servicios públicos activen planes de emergencia y contingencia que ayuden a controlar los efectos de la temporada de sequía.
Departamentos como el Quindío han reportado disminución de los caudales de algunos ríos, razón suficiente para que la comunidad tome conciencia sobre la cultura de ahorro del agua.
En este sentido, las autoridades locales hacen un llamado para que los calarqueños rieguen esporádicamente las plantas, tarden lo menos posible en la ducha y se abstengan de lavar con frecuencia vehículos, patios y andenes.
Para Carolina Cárdenas Barahona, alcaldesa de Calarcá, estas prácticas contribuyen a mitigar el impacto del fenómeno del niño, “aunque el desabastecimiento de agua es más grave en unas zonas que en otras, el compromiso debe ser de todos los colombianos. Invito a toda las personas de la ‘Villa del Cacique’ para que no derrochen ni malgasten el agua y de esta manera eviten cobros excesivos en los servicios públicos y ayuden a que esta temporada de sequía pase sin mayores consecuencias”, indicó la mandataria local.







