El trabajo que millones de personas realizan todos los días en sus hogares, como cocinar, limpiar, lavar la ropa o cuidar niños, adultos mayores y personas enfermas, tuvo un importante aporte para la economía del país durante 2024. Así lo reveló el Departamento Administrativo Nacional de Estadística (DANE), al presentar los resultados de la Cuenta Satélite de Economía del Cuidado y las Cuentas Nacionales de Transferencia del Tiempo.
De acuerdo con el informe, el trabajo doméstico y de cuidado no remunerado alcanzó un valor de 340,5 billones de pesos, lo que representa el 19,9 % del Producto Interno Bruto (PIB) de Colombia. Esto significa que, aunque estas actividades no reciben un salario, tienen un enorme impacto en la economía nacional.
El estudio también muestra que las mujeres continúan siendo quienes más tiempo dedican a estas labores. Durante 2024 se registraron 44.326 millones de horas destinadas al trabajo del hogar y de cuidado, de las cuales el 75,9 % fueron realizadas por mujeres y el 24,1 % por hombres. En promedio, ellas dedicaron 23,5 horas semanales a estas actividades, mientras que los hombres invirtieron 8,6 horas por semana.
Las actividades que más tiempo ocuparon fueron la preparación de alimentos, con el 36,3 % del total de las horas; seguida por la limpieza, el mantenimiento del hogar y las reparaciones, con el 25,9 %. También se destacaron el cuidado de personas, el mantenimiento de la ropa, las compras para el hogar y las labores de voluntariado.
Según el DANE, los hogares conformados por padres e hijos fueron los que concentraron la mayor cantidad de horas dedicadas a estas tareas. Además, en este tipo de familias las mujeres realizaron cerca del 75,5 % del trabajo doméstico y de cuidado.
El informe también evidencia que los niños pequeños son quienes más reciben cuidado dentro de los hogares. Una niña recién nacida recibe en promedio 36,8 horas semanales de atención, mientras que un niño recibe 34,3 horas. La mayor parte de ese cuidado es brindado por mujeres entre los 15 y 59 años.
Finalmente, el DANE explicó que medir el valor económico del trabajo doméstico y de cuidado permite reconocer el aporte de millones de personas que, aunque no reciben un salario por estas actividades, contribuyen diariamente al bienestar de las familias y al funcionamiento de la economía del país.







