Una imagen que parecía capturar un momento de entusiasmo y aprendizaje, hoy se ha convertido en símbolo de dolor para todo el Quindío. Estudiantes del programa de Ingeniería Civil de la Universidad Alexander von Humboldt, junto a sus docentes, se tomaron una fotografía grupal minutos antes de abordar el bus que los llevaría de regreso a casa, tras una práctica académica en el túnel de La Línea.
La imagen, compartida en redes sociales por allegados y conocidos, muestra a los jóvenes sonriendo, en actitud de camaradería, sin saber que ese sería el último registro de muchos de ellos con vida. Horas después, el bus en el que viajaban colisionó en el sector del puente helicoidal, y al menos 12 personas fallecieron, incluyendo al docente Jorge Iván Ocampo Orozco, del SENA Quindío.
El dolor se ha multiplicado al conocerse que ese instante de alegría quedó congelado justo antes de la tragedia. Amigos, familiares y miembros de la comunidad educativa han expresado su consternación al ver la foto, que ahora se vuelve símbolo del vacío que dejan los que partieron.
“Duele mirar esa imagen. Estaban felices, estaban aprendiendo, estaban soñando con un futuro mejor”, escribió una docente de la universidad. La fotografía ha circulado con mensajes de duelo, oración y solidaridad con las familias de las víctimas.
La tragedia del puente helicoidal no solo enluta al Quindío por la magnitud de la pérdida, sino por la crudeza con la que se recuerda que la vida puede cambiar en segundos. La foto, que en otras circunstancias sería un bello recuerdo de formación y esfuerzo, hoy duele. Y mucho.







