En el Quindío, la economía popular se abre paso como una alternativa clave frente al desempleo, consolidándose en sectores donde el autoempleo y los pequeños emprendimientos generan oportunidades y dinamizan la economía local.
Este modelo económico, basado en actividades, lo que muchos llaman de ‘subsistencia’ y negocios familiares o comunitarios en crecimiento, se caracteriza por su capacidad de impulsar el autoempleo y convertirse en una fuente de ingresos para millas de hogares. Su importancia radica en que no solo ayuda a enfrentar el desempleo, sino que también fomenta la creación de nuevas plazas de trabajo.
Rodrigo Estrada, presidente de la Cámara de Comercio de Armenia y del Quindío, destacó el impacto de este fenómeno en la región: “La economía popular es un frente de lucha contra el desempleo con un autoempleo, realmente. Aquí vemos, esta señora, que empezamos con ella, ya tiene seis empleos. Ella es un autoempleo, se creó su propio emprendimiento y la tiene trabajando a otras personas. Así que es una posibilidad importante”.
Uno de los ejemplos más representativos está en el sector de la belleza, que, según Estrada, concentra más de 1.400 personas que ejercen desde sus casas o en pequeños locales, consolidándose como un segmento con gran potencial para el crecimiento económico del departamento.
De esta manera, la economía popular se perfila como una herramienta esencial para fortalecer el tejido productivo, impulsar el bienestar social y abrir nuevos caminos de desarrollo en el Quindío.







