A pocos días de cumplirse un año de la muerte del estudiante de la Universidad de los Andes, la justicia anunció un fallo condenatorio contra Juan Carlos Suárez Ortiz y Ricardo Rafael González Castro por el homicidio agravado del joven. El proceso aún tiene un capítulo pendiente: la búsqueda de una mujer señalada por la Fiscalía de presuntamente incitar la agresión.
La muerte de Jaime Esteban Moreno Jaramillo, el estudiante de Ingeniería de Sistemas que perdió la vida tras una violenta agresión en Bogotá, llegó a un momento decisivo en los estrados judiciales. El juez de conocimiento anunció sentido de fallo condenatorio contra Juan Carlos Suárez Ortiz y Ricardo Rafael González Castro, procesados como coautores del homicidio agravado del joven de 20 años.
La decisión se conoce a pocos días del primer aniversario de los hechos, ocurridos durante la madrugada del 31 de octubre de 2025, cuando Moreno salió de una celebración de Halloween y buscaba transporte para regresar a casa junto a un amigo.
Durante el juicio, la Fiscalía, la Procuraduría y los representantes de la familia respaldaron la petición de un fallo condenatorio. Tras valorar los testimonios, los videos y las pruebas médico-legales, el despacho concluyó que la responsabilidad de los dos procesados quedó demostrada más allá de toda duda.
Una agresión que terminó en tragedia
De acuerdo con la reconstrucción judicial, Jaime Esteban y su amigo Juan David Cárdenas Ortiz caminaban por el sector después de salir de un establecimiento nocturno cuando se produjo una confrontación. Según la Fiscalía, Suárez Ortiz habría iniciado la agresión y golpeado al estudiante hasta hacerlo caer.
Aunque Moreno intentó alejarse, fue perseguido y alcanzado nuevamente. Posteriormente, González Castro se habría sumado al ataque. Los golpes continuaron incluso cuando el joven estaba en el suelo y tenía pocas posibilidades de defenderse.
El juez destacó que la agresión no ocurrió entre personas en igualdad de condiciones. La víctima intentó retirarse del lugar y terminó en un estado de indefensión, mientras los atacantes continuaban ejerciendo violencia.
Las lesiones fueron devastadoras. Moreno falleció en el Hospital Simón Bolívar debido a un trauma craneoencefálico severo y múltiples fracturas en el cráneo.
Su muerte generó indignación y consternación entre sus familiares, compañeros universitarios y ciudadanos que siguieron el caso desde que se conocieron los hechos.
La Fiscalía pidió más de 37 años de prisión
Durante los alegatos finales, la Fiscalía solicitó una condena superior a los 37 años de prisión para los procesados. La defensa, por su parte, pidió que, en caso de una condena, la conducta fuera considerada homicidio preterintencional, bajo el argumento de que la intención habría sido lesionar a la víctima y no causarle la muerte.
Sin embargo, el juez no acogió esa postura y consideró acreditada la responsabilidad de ambos hombres por homicidio agravado en calidad de coautores.
Ahora, el proceso entra en una nueva etapa, en la que se conocerán los detalles de la sentencia y las penas que deberán cumplir. El sentido de fallo condenatorio representa un avance importante para la familia, aunque todavía quedan actuaciones judiciales pendientes.
Una mujer continúa siendo buscada por las autoridades
El caso también mantiene abierta la búsqueda de Kleidyar Paola Fernández Sulbarán, señalada por la Fiscalía de presuntamente incitar la agresión contra el estudiante.
Según la hipótesis investigativa, durante la confrontación se hicieron señalamientos contra Moreno que habrían contribuido a desencadenar los ataques. No obstante, el juez aclaró que determinar si existió algún comportamiento previo de acoso no hacía parte del objeto del juicio contra los dos hombres.
Fernández Sulbarán tiene una orden de captura y su posible responsabilidad deberá establecerse ante la justicia. De acuerdo con la información conocida durante el proceso, las autoridades también habían solicitado apoyo de Interpol para avanzar en su localización internacional.


