En el municipio de Caldas, sur del Valle de Aburrá, las autoridades investigan un caso de violencia intrafamiliar ocurrido en la madrugada del pasado 2 de mayo en el barrio El Pombal, donde una mujer de 45 años perdió la vida tras ser atacada con arma blanca, presuntamente por su hijo.
La víctima fue identificada como María Teresa Martínez, oriunda del municipio de Venecia (Antioquia), quien fue hallada sin signos vitales dentro de su vivienda luego de que vecinos alertaran a la Policía Metropolitana del Valle de Aburrá por gritos de auxilio que provenían del inmueble.
De acuerdo con el reporte oficial, las autoridades recibieron una llamada a la línea 123 que advertía sobre una posible emergencia. Al llegar al lugar, los uniformados intentaron obtener respuesta desde el interior de la vivienda, pero ante la falta de contacto ingresaron por la fuerza.
En el interior encontraron a la mujer con múltiples heridas causadas con arma blanca. En otra habitación estaba su hijo, un joven de 26 años señalado como el presunto responsable, quien también presentaba lesiones, portaba un arma blanca y fingió estar muerto.
Durante el procedimiento policial, la situación se tornó violenta cuando el señalado habría intentado agredir a los uniformados, lo que dejó a un policía herido. Ante ello, una subintendente intervino con su arma de dotación para controlar la situación. Tanto el uniformado lesionado como el presunto agresor fueron trasladados a centros asistenciales.
El comandante de la Policía Metropolitana del Valle de Aburrá, general Henry Bello Cubides, confirmó la captura del hombre, quien registra antecedentes por tráfico de estupefacientes, concierto para delinquir agravado y lesiones personales. Las autoridades señalaron además que el caso avanza en investigación conjunta con la Fiscalía General de la Nación.
Testigos del sector relataron que los gritos despertaron a los residentes en plena madrugada, quienes alertaron a las autoridades sin poder intervenir ante la gravedad de los hechos.
Según las primeras hipótesis, el hecho habría ocurrido tras una discusión al interior de la vivienda. Las autoridades también analizan si el consumo de sustancias psicoactivas y antecedentes de violencia intrafamiliar pudieron influir en el desenlace del caso.
El presunto agresor permanece bajo observación médica y custodia policial, a la espera de su recuperación para avanzar en el proceso de judicialización.








