La emergencia provocada por el terremoto de este 10 agosto, no solo dejó afectaciones físicas en los municipios golpeados por el movimiento telúrico. También amenaza con generar un segundo impacto sobre la economía, debido a la posible pérdida de empleos, el cierre de empresas, la disminución del turismo y la reducción de la actividad productiva.
Ante este panorama, el representante a la Cámara por el Quindío, Jesús Armando Bedoya, presentó al presidente de la República, Abelardo de la Espriella, y a los ministros de Hacienda, Miguel Gómez Martínez, y de Comercio, Industria y Turismo, Mauricio Gómez Amín, una propuesta para crear un Régimen Especial de Reactivación Económica, Turística y de Empleo para las Zonas Afectadas por el Terremoto de 2026.
La propuesta parte de una consideración: las consecuencias económicas de la emergencia no dependen exclusivamente de los daños físicos. Una empresa puede continuar funcionando, pero enfrentar una fuerte reducción de sus ingresos por la caída de las reservas, el menor flujo de visitantes, las restricciones de movilidad, los daños en las vías, la cancelación de eventos o la disminución del consumo de los hogares.
La iniciativa cuenta además con el respaldo mediante firmas de integrantes de la bancada del Centro Democrático, según el documento presentado, con el propósito de impulsar una agenda de recuperación económica para los territorios afectados.
Siete frentes para la recuperación
El planteamiento contempla siete líneas de acción para enfrentar las consecuencias económicas de la emergencia.
La primera busca proteger los puestos de trabajo mediante un subsidio temporal a la nómina de las empresas afectadas. También se proponen alivios tributarios, entre ellos una reducción temporal del impuesto sobre la renta y el estudio de tratamientos especiales de IVA e impuesto al consumo para actividades turísticas y gastronómicas.
Otro de los componentes está relacionado con el acceso a crédito para capital de trabajo, reconstrucción, modernización y nuevas inversiones, acompañado de garantías que faciliten especialmente el acceso al financiamiento para micro y pequeñas empresas.
En materia turística, la propuesta plantea la creación de un Fondo Especial de Reactivación Turística, destinado a apoyar infraestructura, atractivos, promoción, conectividad y recuperación de mercados.
La iniciativa también contempla fortalecer la conectividad aérea y terrestre mediante estímulos a rutas y nuevas frecuencias, además de priorizar la recuperación de la infraestructura vial afectada. A esto se suman incentivos para nuevas inversiones y para la reconstrucción empresarial, con el objetivo de recuperar y fortalecer la capacidad productiva de los territorios.
Proponen una zona especial para los municipios afectados
Dentro de las medidas se incluye la creación de una Zona Especial de Reactivación Económica, Turística y de Empleo -ZER 2026-, aplicable a los municipios que sean oficialmente determinados como afectados por el terremoto.
La figura busca articular herramientas tributarias, financieras, de inversión, promoción turística y reconstrucción en un mismo mecanismo de recuperación.
La propuesta también plantea impulsar una Ley de Reactivación Económica, Turística y de Empleo de las Zonas Afectadas por el Terremoto de 2026, tomando como referencia la experiencia de la Ley Quimbaya, pero incorporando un énfasis adicional en la protección de las empresas que ya se encuentran funcionando.
Bedoya advirtió que las medidas deben comenzar a discutirse antes de que los efectos económicos de la emergencia se profundicen.
“La emergencia exige atender lo urgente, pero también pensar desde ahora en lo que viene. No podemos esperar a que comiencen a cerrarse empresas para empezar a actuar”.
El representante insistió que es necesario proteger a quienes actualmente generan empleo, recuperar el turismo y devolverle dinamismo a la economía de los territorios afectados.






