Tras semanas de intensas negociaciones en Doha, mediadas por Qatar, Israel y el grupo islamista palestino Hamás acordaron este miércoles 15 de enero un alto al fuego en la Franja de Gaza. El pacto incluye la liberación progresiva de rehenes israelíes en manos de Hamás y la liberación de cientos de prisioneros palestinos retenidos en Israel.
El acuerdo busca poner fin a 15 meses de enfrentamientos que han dejado un saldo devastador: más de 64.000 muertos en Gaza y decenas de miles de desplazados, según cifras del Ministerio de Salud palestino. Por parte de Israel, la incursión de Hamás el 7 de octubre de 2023, que marcó el inicio del conflicto, dejó 1.200 muertos y más de 250 rehenes secuestrados.
El alto al fuego contempla:
La retirada progresiva de las tropas israelíes de la ciudad de Rafah, en el sur de Gaza, y del corredor de Filadelfia.
– La liberación escalonada de rehenes por parte de Hamás y la excarcelación de prisioneros palestinos en Israel.
– El regreso de los desplazados gazatíes a lo que queda de sus hogares.
– La entrada de ayuda humanitaria al territorio, vital para los sobrevivientes.
Funcionarios israelíes y palestinos confirmaron que ambas partes dieron luz verde al acuerdo, el cual fue facilitado tras reuniones separadas del primer ministro de Qatar con negociadores de ambos bandos. “Es un acuerdo doloroso, pero necesario”, expresó el ministro de Exteriores de Israel, Guideon Saar, al referirse a la liberación de “terroristas peligrosos” como parte del intercambio.
El presidente de Estados Unidos, Joe Biden, y su homólogo egipcio, Abdel Fatah al Sisi, instaron el martes a ambas partes a mostrar flexibilidad para llegar a un entendimiento. La tregua, que aún requiere la firma oficial, ha sido celebrada como un avance crucial para la paz en una región marcada por décadas de violencia.
Con este acuerdo, se abre la puerta a una posible estabilización en Medio Oriente, aunque los desafíos de su implementación mantendrán la atención internacional en los próximos días.






