La secretaría de Salud del Quindío, Luisa Fernanda Arcila, confirmó que el departamento atraviesa un momento de cuidado en materia de capacidad hospitalaria, al reportar una cifra positiva en ocupación del 100 % en hospitalización, teniendo en cuenta que en días anteriores, este porcentaje alcanzó el 130 %, y un 80 % en las Unidades de Cuidados Intensivos (UCI) gracias a la apertura de nuevas clínicas en Armenia.
Precisamente, este panorama se ve agravado durante la temporada de festividades, cuando se incrementan los casos asociados al consumo excesivo de alcohol. En ese sentido, Arcila, hizo un llamado a la ciudadanía a actuar con prudencia y mesura, especialmente frente al riesgo del licor adulterado y las consecuencias que esto puede generar en la salud pública.
“Es una época de familia y de unión. Desde la Secretaría de Salud insistimos en llevar unas festividades en paz, con cordura y responsabilidad”, señaló Arcila.
Avances y retos en infraestructura hospitalaria
Frente a los proyectos de infraestructura en salud, la secretaría destacó avances importantes en la construcción del nuevo hospital de Quimbaya, una obra que contempla una inversión cercana a los 30 mil millones de pesos. Indicó que el proyecto se encuentra a un paso de iniciar, y que actualmente se trabaja en la organización del plan de contingencia para garantizar la continuidad en la prestación de los servicios de salud durante las obras.
Arcila explicó que el proyecto ya fue socializado con la comunidad el pasado 18 de diciembre y que existe gran expectativa en el municipio para que esta iniciativa se concrete.
En cuanto al hospital de Salento, reconoció que el proceso avanza con mayor lentitud, debido a que aún se encuentra en fase de estudios y diseños, aunque aseguró que el proyecto sigue siendo una prioridad.
Laboratorio de salud pública y situación financiera.
Sobre el laboratorio de salud pública del departamento, la secretaría informó que las obras fueron retomadas y actualmente están a cargo del área de infraestructura. La expectativa es que para el próximo año el Quindío pueda contar nuevamente con este espacio en pleno funcionamiento.
En el componente financiero, Arcila aclaró que la Secretaría de Salud maneja un presupuesto cercano a los 77 mil millones de pesos, destinados principalmente a la contratación de personal y la inversión en el Plan de Intervenciones Colectivas (PIC). Sin embargo, precisó que la entidad no asume directamente la cartera del sistema de salud.
Actualmente, la deuda de las EPS con el departamento asciende a cerca de 670 mil millones de pesos, siendo la Nueva EPS la entidad con mayores obligaciones pendientes. Esta situación, según la funcionaria, ha tenido un impacto directo en la prestación de los servicios, obligando incluso a declarar alerta roja ante el cierre de algunos servicios y una capacidad instalada que llegó a superar el 183%.
“Fue necesario eliminar barreras en la atención y tomar medidas urgentes para garantizar el acceso de los ciudadanos a los servicios de salud”, concluyó la secretaría.







