La salud mental se ha convertido en uno de los retos que más atención demanda en el Quindío. Juan Carlos Patiño, gerente del Hospital Mental de Filandia, señaló que durante 2026 se ha registrado un incremento en las hospitalizaciones en diferentes sedes de la institución, una situación que ha llevado al hospital a fortalecer sus acciones de prevención y atención en los municipios del departamento.
De acuerdo con el directivo, la sede de hospitalización de Filandia registra un aumento del 12 %, mientras que la sede Bosco, destinada a la atención diferencial de mujeres, presenta un incremento del 28 %. Patiño indicó además que entre los pacientes atendidos se encuentran personas con consumo de sustancias psicoactivas y advirtió que los reportes de intentos de suicidio continúan aumentando, según la información de la Secretaría de Salud, aunque señaló que existe preocupación por los casos que no llegan a ser registrados.
Ante este panorama, el Hospital Mental busca evitar que la atención termine concentrándose únicamente en los servicios de hospitalización. La estrategia contempla llegar directamente a los municipios, instituciones educativas y comunidades para trabajar en prevención del consumo de sustancias psicoactivas y alcohol, además de fortalecer a las familias como parte fundamental de las acciones de cuidado de la salud mental.
Uno de los llamados del gerente está dirigido especialmente a los hombres, quienes, según explicó, suelen consultar menos por psicología y pueden llegar a los servicios de salud cuando la situación ya requiere hospitalización. Frente a esto, insistió en la importancia de hablar sobre las emociones, buscar acompañamiento profesional y entender que acudir al psicólogo no significa estar “loco”, sino contar con herramientas para afrontar las dificultades de la vida cotidiana.
La institución también ha identificado un aumento en las primeras atenciones de psiquiatría infantil. Por esta razón, actualmente se ajustan los detalles para fortalecer la atención de niños y adolescentes en el departamento y se explora la posibilidad de habilitar un servicio de hospitalización especializado para esta población, una alternativa que aún se encuentra en etapa de evaluación.
El trabajo territorial también se extendió a siete municipios después del sismo de agosto, priorizando las zonas donde se reportaron mayores afectaciones, entre ellas Armenia, Montenegro, Quimbaya, Filandia, Pijao, Circasia y Salento. En Armenia se atendieron personas alojadas en espacios como el Coliseo del Sur, mientras que en Montenegro se abordaron comunidades que enfrentaron pérdidas de vivienda; para octubre, el Hospital Mental tiene previsto ampliar estas intervenciones a todos los municipios del Quindío.






