Durante el Encuentro Regional del Eje Cafetero en Pereira, el gobernador Juan Miguel Galvis Bedoya advirtió que el sismo del 10 de agosto dejó cerca de 103.000 damnificados y un desplome drástico en la ocupación hotelera del departamento. Ante este panorama, el mandatario exigió al Gobierno Nacional incluir dentro del Plan Nacional de Desarrollo un plan masivo de reconstrucción y reactivación económica para el Quindío.
La cotidianidad y el pulso socioeconómico del departamento sufrieron un giro drástico tras el movimiento telúrico registrado el pasado 10 de agosto. Esta nueva realidad obligó a replantear por completo las prioridades de la región frente a la estructuración de la hoja de ruta nacional, un clamor que fue expuesto con contundencia por el gobernador Juan Miguel Galvis Bedoya durante su intervención en el Encuentro Regional del Eje Cafetero celebrado en la ciudad de Pereira.
El mandatario departamental puso sobre la mesa un balance desolador pero realista de la crisis: cerca de 103.000 quindianos figuran hoy como damnificados debido a los graves daños estructurales que sufrieron viviendas, hospitales, centros educativos y sistemas de acueducto. A pesar de que las estrictas normas sismorresistentes adoptadas tras el terremoto de 1999 evitaron una catástrofe humana de proporciones masivas, las secuelas materiales son profundas, contándose más de 23.000 viviendas urbanas y unas 6.000 rurales completamente destruidas.
A esta emergencia habitacional se suma el colapso del sector productivo, turístico y comercial, que hoy enfrenta una desaceleración sin precedentes. Galvis Bedoya detalló que la ocupación hotelera, que históricamente se movía entre el 78 % y el 80 %, cayó en picada hasta situarse actualmente entre el 15 % y el 20 %. Por esta razón, el gobernador insistió en que cualquier proceso de reconstrucción física debe marchar de la mano de una estrategia agresiva de reactivación económica que blinde al Quindío y a todo el Eje Cafetero.
Para dinamizar la conectividad y la competitividad territorial, el jefe del ejecutivo seccional priorizó una serie de proyectos viales indispensables. Entre ellos destacó la construcción de la vía Tarapacá-Aeropuerto El Edén —un corredor estratégico de 7,7 kilómetros que incluye tres puentes—, así como la culminación urgente de las dobles calzadas Calarcá-Armenia, Montenegro-Quimbaya y La Paila-Calarcá. Asimismo, solicitó inversiones concretas para ejecutar el plan maestro del Aeropuerto Internacional El Edén y potenciar la llegada de aerolíneas y viajeros.
La agenda presentada por el mandatario también abarcó la revitalización del turismo, la cultura y el patrimonio a través de iniciativas como la Galería de Calarcá, los recintos gastronómicos de Quimbaya y Montenegro, el mirador de Buenavista, el malecón de Pijao y la conversión de la Plaza de Toros de Armenia en un moderno centro cultural y de grandes eventos, cuyos estudios y diseños ya se encuentran listos.
Finalmente, el líder del gobierno “Por y para la Gente” hizo un llamado urgente para evitar la demolición indiscriminada de bienes patrimoniales e infraestructuras averiadas por el sismo, como el mirador de Filandia y varias iglesias históricas, pidiendo evaluar alternativas de restauración. “La gente que viene al Quindío, al Eje Cafetero, viene a buscar ese Paisaje Cultural Cafetero”, concluyó Galvis Bedoya, instando a la Nación a blindar y rescatar el alma arquitectónica de este corazón patrio.
Fuente: Oficina de Comunicaciones Gobernación del Quindío


