En las calles empedradas de Génova, donde el aroma a café y la calidez de su gente definen el carácter del municipio, hay un símbolo que ha acompañado a la comunidad por generaciones: la chiva municipal. Más que un simple medio de transporte, esta colorida y tradicional camioneta ha sido testigo de incontables historias, llevando consigo a estudiantes, adultos mayores, deportistas y artistas a lo largo y ancho del “Bello Rincón Quindiano”.
Hoy, este ícono sobre ruedas se encuentra en proceso de mantenimiento preventivo y correctivo, para devolverle su esplendor y funcionalidad a un vehículo que ha sido fundamental en la movilidad y en la integración social del municipio.
El alcalde Diego Fernando Sicua Galvis maniestó: “Acompañar a nuestra comunidad siempre ha sido una prioridad. Por eso, hacemos un llamado extensivo a todas las personas y entidades que deseen unirse a este proceso de restauración, con el objetivo de devolverle a los genoveses un vehículo que ha servido a tantos sectores del municipio”.
La recuperación de la chiva se enmarca dentro de un plan más amplio para restaurar y optimizar bienes públicos, lo que ha permitido la puesta en funcionamiento de maquinaria esencial para el desarrollo de la localidad. Entre los equipos recuperados se encuentran una motoniveladora, dos pajaritas, dos volquetas y un tractor, todos al servicio de la comunidad.

Más que un transporte, un legado
A lo largo de los años, la chiva de Génova ha sido un símbolo de unidad y arraigo cultural, conectando veredas y barrios, y siendo parte de festividades, encuentros comunitarios y jornadas de formación. Con su restauración, no solo se busca mejorar el transporte, sino preservar una tradición que sigue viva en el corazón de los genoveses.
Con cada pincelada de color y cada ajuste mecánico, esta chiva volverá a recorrer las calles del municipio, llevando consigo la historia, la identidad y el espíritu colectivo de Génova.







